Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:00h

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El Confidencial Autonómico

Caja Castilla-La Mancha y el aeropuerto de Ciudad Real hacen la guerra por su cuenta. La entidad financiera negocia su venta mientras los responsables de la terminal buscan incorporar aerolíneas

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A pesar del anuncio emitido hace unos días por Caja Castilla-La Mancha, exponiendo su intención de vender el aeropuerto de Ciudad Real a una empresa norteamericana de fondo de pensiones, lo cierto es que los directivos de la terminal siguen trabajando para incorporar nuevas aerolíneas al aeropuerto. "Nosotros nos enteramos de las decisiones de Caja-Castilla-La Mancha por la prensa, así que nosotros debemos seguir trabajando por nuestro lado". Estas palabras pertenecen a una voz autorizada del aeropuerto Central de Ciudad Real, al que ha tenido acceso El Confidencial Autonómico. La misma fuente se queja de la poca información aportada por la entidad financiera sobre los procesos de negociación para la venta del aeropuerto: "A nosotros no nos confirman, pero tampoco nos desmienten absolutamente nada, así que nos mantenemos a la expectativa, aunque seguimos trabajando". Precisamente, según ha podido saber este confidencial, el equipo directivo de Juan Antonio León Triviño, presidente del Aeropuerto Central, mantiene negociaciones con la aerolínea Ryanair para que la compañía de bajo coste irlandesa se incorpore al tráfico aéreo del aeropuerto. "Nosotros seguimos siendo una empresa que busca ampliar su negocio, no podemos quedarnos quietos a la espera de conocer lo que hace nuestro máximo inversor", aseguran desde el aeropuerto. No obstante, la actual situación no favorece las negociaciones: "si habitualmente son costosas y largas, ahora todo es mucho más complicado, y las informaciones que Caja Castilla-La Mancha facilita a la prensa, y no a nosotros, no contribuyen a mejorar la situación". Como ya informaron estas páginas, la intención de los directivos del Central es llegar, lo antes posible, a un acuerdo con Ryanair para intentar contrarrestar todos los problemas que ha tenido el aeropuerto desde que se inauguró: desde el cambio de denominación hasta en tres ocasiones -antes de Aeropuerto Central la terminal se llamó 'Don Qijote' o Madrid-Sur'-, a la salida de la compañía Air Nostrum, pasando por el concurso de acreedores para hacer frente a la deuda de 17 millones de euros al Grupo Montreal.