Viernes 09/12/2016. Actualizado 20:22h

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El Confidencial Autonómico

El estatuto manchego en el Congreso: Barreda sostiene que será “un fracaso” si gusta en Murcia y en Valencia

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A pocas jornadas de tratar el estatuto de Castilla la Mancha en el Congreso, Barreda y el PSOE nacional se enfrentan con motivo del trasvase Tajo-Segura. Barreda sostiene que el Estatuto será un fracaso si gusta en Murcia y en Valencia. El día 11 se debate en el Congreso la propuesta de estatuto de Castilla la Mancha. La subcomisión establecida para debatir el estatuto viene a reactivar una Comisión Constitucional singularmente durmiente en esta legislatura, pues de todos los temas que podía tratar -sucesión al trono, reforma del Senado, recepción de la Constitución Europea o reforma del título VIII de la Carta Magna-, tan sólo se trabaja en retocar el sistema electoral. El estatuto manchego ha venido generando una intensidad de rumores bajo cuerda. Así, todo apuntaba a que el mismo día 11 sería aprobado mediante pinza global entre PP y PSOE. La posibilidad no se descarta, pues las enmiendas al texto son coincidentes entre ambos grupos en más de un noventa por ciento, y casi todas ellas son de carácter técnico. El PP, eso sí, las presentará individualmente, en tanto que el PSOE las ha de agrupar en cuatro grandes bloques. Los grupos nacionalistas, en principio, no presentarán enmiendas al texto manchego, salvo a un punto del preámbulo -lo más polémico de la ley- que interpretan como crítico hacia los nacionalismos. De hecho, ahora mismo hay incertidumbre en torno al voto de los diputados nacionalistas, tras el resultado de las elecciones vascas y el consiguiente amotinamiento previsto en el grupo parlamentario -al menos- del PNV. En sentido contrario a la posibilidad apuntada de acuerdo global, no pocos parlamentarios afectados han vaticinado que el texto sería finalmente retirado por las cortes manchegas, las mismas que lo presentaron. Generalmente, el trámite no permite que, una vez presentado, el texto se retire, pero la mesa de la asamblea manchega dispuso un mecanismo jurídico para habilitar tal posibilidad. Hay precedentes de este punto, por ejemplo, con el estatuto canario. La razón de que se haya previsto la retirada del texto tiene que ver con algo más que con el argumento de que, tras las elecciones vascas y gallegas, "está claro que no hace falta nuevo estatuto para ganar elecciones". La razón principal tiene que ver con que hay un conflicto entre el PSOE nacional y el PSOE manchego en este punto: el PSOE nacional espera malestar y tumulto tanto entre su militancia como en todo el electorado en Murcia y en la Comunidad Valenciana de aprobarse el texto, aun enmendado. Y es que, el empeño personalísimo de Barreda, presidente de la Junta, le ha llevado a decir que "si el Estatuto gusta en Murcia y en Valencia, es que es un fracaso". El punto candente es, obviamente, el trasvase Tajo-Segura. Esta discrepancia es la que podría hacer que el Congreso fuera "aplazando y aplazando" el tratamiento del texto estatutario hasta que las cortes manchegas lo rescataran para su recauchutado. La discordia radica en el preámbulo, donde se trata el trasvase Tajo-Segura dentro de la política medioambiental: más en concreto, el problema está en la expresión "caducidad del trasvase". Y es que, en el preámbulo del texto, se ha aprovechado para hacer "demasiada literatura", pues, pese a no tener valor jurídico y ser la declaración de caducidad del trasvase "un puro brindis al sol", Barreda buscó que se recogiera en estos términos. Esto ha llevado a críticas pues "si no se sirve para nada, ¿para qué darles la bofetada a Murcia y a Valencia? Si se quiere corregir el trasvase, que se haga en la ley del trasvase". En el PP, además, aseguran que el "dossier trasvase" quedaba resuelto en el Plan Hidrológico Nacional. En el PSOE, es el vasco Ramón Jáuregui quien está en medio de la polémica, entre las presiones de Barreda y el parecer de su propio grupo parlamentario. Así pues, las posibilidades de un acuerdo rápido parecen alejarse, pese a que ni PP ni PSOE -insisten- pierden el deseo.