Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:00h

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Andalucía

El paro en Andalucía afecta a los temporeros extranjeros. Los patronos de Jaén dejan de contratar a emigrantes para dar trabajo a españoles sin empleo

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Los temporeros que llegaban a Jaén para la recogida de la aceituna eran hasta ahora en su mayoría inmigrantes. Este año, la crisis y el paro se han provocado muchos españoles, que nunca habían trabajado en la recogida de la aceituna, hayan visto en los campos de olivos una posibilidad para salir del apuro económico. Y son los preferidos por los patronos. Los recolectores cobran entre 50 y 55 euros al día, en una jornada laboral de 9 a 5. "El trabajo es duro y acabas reventado", explica uno de los jóvenes trabajadores a El Confidencial Autonómico, "pero merece la pena porque te ganas dinero fácil en poco tiempo". Las tareas en el campo se dividen, pero todos cobran la misma cantidad, aunque los que se encargan de manejar las máquinas, como el tractor o la sopladora, pueden cobrar hasta 70 euros por jornada laboral. La recogida de la cosecha dura un mes, aunque puede alargarse si llueve o las condiciones climáticas no son las apropiadas. "En principio se libra los fines de semana", explica un trabajador, "aunque algunos sábados nos piden que trabajemos, sobre todo en los últimos días de la cosecha". Alberges públicos para los 'legales' Desde la Delegación del Gobierno de Jaén se han tenido que tomar medidas respecto a los albergues y los lugares donde podrían alojarse los temporeros. "El año pasado se colapsaron porque vino mucha gente", explican desde la delegación, "por eso se ha tenido que recurrir a las ONG para que acojan a emigrantes". La división que se ha hecho desde la Delegación distingue a los ilegales de los que tienen papeles. Los primeros acudirán a centros de carácter humanitario y los legales podrán alojarse en los albergues. Son los patronos los que tienen que encargarse de dar cobijo a la persona una vez contratados. Muchos de ellos tienen cortijos y los acondicionan para que sus trabajadores vivan allí durante la cosecha. Aumenta la inseguridad La inseguridad es uno de los aspectos que más preocupa a los vecinos de Jaén. Los ilegales rondan las calles en la época de la recogida y algunas personas aseguran sentirse '"inseguras". "Están vagabundeando durante todo el día porque no tienen lugar para vivir", cuenta uno de los vecinos. Esta situación se agravará este año, ya que el número de extranjeros contratados será sensiblemente inferior. Estos 'albergues laborales' se habilitan solo durante la cosecha y se cierran el resto del año. No afectan al turismo porque tienen la única función de dar cobijo a la gente que trabajara en el campo. En los albergues solo pueden quedarse 3 o 4 días, hasta que encuentran un patrono. Suele haber un albergue por pueblo, aproximadamente. Normalmente los emigrantes van de recolección en recolección, de la fresa a la cereza, de la cereza a la aceituna. Los que son ilegales, a partir de ahora tendrán que acogerse en centros de carácter humanitario que no son pertenecientes a la Delegación del Gobierno. Las encargadas de atenderlos son Organizaciones No Gubernamentales como Cruz Roja o Caritas La ley establece duros controles laborales y una estrecha vigilancia a los patronos para que no se contraten temporeros en situación irregular. La multa por tener a un trabajador sin papeles ronda los 12.000 euros.