Sábado 10/12/2016. Actualizado 01:00h

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Andalucía

El presidente de la Comisión de Deontología médica critica la ley de Muerte Digna de Andalucía porque "ya lleva tiempo en vigor en toda España"

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El pasado martes, el Consejo de Gobierno Andaluz daba luz verde al proyecto de Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte para ser remitido al Parlamento de Andalucía . La finalidad de la norma, expuesta por su impulsora, la consejera de Salud de Andalucía, Mª Jesús Montero, es la regular el ejercicio de los derechos del paciente durante la última etapa de la vida, así como los deberes de los profesionales encargados de la atención y las funciones de las instituciones y centros sanitarios. Sin embargo, y en opinión de expertos en cuidados paliativos como el doctor Marcos Gómez Sancho, actual presidente de la Comisión Central de Deontología, Derecho Médico y Visado de la Organización Médica Colegial (OMC), y un gran conocedor de esta materia, con una experiencia de más de 20 años a la atención de enfermos terminales, la "mayoría de los aspectos a los que hace referencia dicho proyecto ya están recogidos en diferentes normativas española y códigos de ética y de deontología". Por tanto, "su contenido ya está en vigor en toda España", según sus palabras. Al respecto, el doctor Gómez Sancho se ha detenido a analizar algunos aspectos de la ley como, por ejemplo, que "el enfermo tiene derecho a rechazar tratamientos que se le propogan". "Nada nuevo puesto que ningún paciente, hoy en día, en cualquier sitio de España, está obligado a recibir un tratamiento si así lo estima, a no ser en casos muy puntuales y obligados por un juez". "Hay infinidad de enfermos que se acogen ya a estos tipos de derechos, por tanto, no se necesita ninguna ley más porque ya están regulados", tal como ha afirmado. Pese a todo, a este experto le han llamado la atención un par de puntos, por una parte, garantizar que los pacientes puedan ser atendidos en su casa e, incluso, facilitar que fallezcan allí; y por otra, la atención a los familiares del fallecido, en el posterior proceso de duelo. Ahora bien, en opinión del profesor Gómez Sancho, "llevar a cabo debidamente estos puntos requiere una importante partida económica, puesto que hay que formar a mucho profesional sanitario y se requieren muchos equipos específicos, además de recursos económicos y humanos".