Sábado 10/12/2016. Actualizado 01:00h

  • Ir a RSS
·Publicidad·

Andalucía

La 'Royal Navy' vuelve a entrometerse en el trabajo de la Guardia Civil en Gibraltar. Una patrullera inglesa amenazó con metralletas a los agentes de la Benemérita

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Los incidentes entre las patrulleras de la 'Royal Navy' y la Guardia Civil en la aguas de Gibraltar son constantes y prácticamente diarios. El último suceso de carácter grave se produjo la semana pasada, cuando los británicos llegaron a desenfundar sus metralletas ante la presencia de los agentes de la Benemérita. El suceso tuvo lugar hace diez días. Una patrullera de la Guardia Civil realizaba labores de patrullaje cuando se percató de que una embarcación de recreo estaba repostando de forma irregular. Se encontraba en aguas británicas, pero los agentes del instituto armado decidieron aproximarse a la nave para amonestar a sus ocupantes y advertirles de la peligrosidad de la operación que estaba llevando a cabo. La Guardia Civil suele intervenir siempre que se producen este tipo de maniobras, cuando comprueba que alguna embarcación realiza cargas de combustible en alta mar, con el consiguiente riesgo para el medio ambiente. Se trata de una operación peligrosa que puede provocar dos cosas: -- Que se produzca por accidente un vertido del combustible, con graves consecuencias para el medio marino de la bahía de Algeciras. -- Que la embarcación explote. Si no se sigue un estricto protocolo de seguridad, el combustible puede ocasionar una deflagración. Al comprobar que la patrullera de la Guardia Civil entraba en aguas de jurisdicción británica, la 'Royal Navy' se aproximó a los agentes españoles y les exigió que abandonaran la zona de forma inmediata. Según ha podido saber El Confidencial Digital, los ingleses llegaron a desenfundar sus metralletas y, en tono amenazante, exigieron explicaciones por la presencia en sus aguas. Además, les conminaron a abandonar el lugar de forma inmediata. Mientras tanto, el incidente era registrado por un agente británico que llevaba consigo una cámara de vídeo. Los guardias civiles dieron media vuelta, se dirigieron al puerto de Algeciras y, nada más atracar, redactaron un informe que elevaron al Ministerio del Interior detallando lo que acababa de suceder. Fuentes de la Benemérita consultadas por ECD explican que se trata de uno de los muchos incidentes que se producen en las inmediaciones del Peñón. El problema de las embarcaciones de la Guardia Civil es que su base de operaciones está en Algeciras y para patrullar por la costa malagueña deben rodear las aguas de jurisdicción británica. Amplíe esta información en El Confidencial Digital.