Jueves 08/12/2016. Actualizado 17:56h

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Aragón

“No fue ni ETA, ni los GRAPO ni el FRAP”: el experto en terrorismo Fernando Rueda defiende que el incendio con Napalm del Hotel Corona de Aragón en 1979 fue obra de grupos de ultraderecha

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El Tribunal Supremo ha reconocido recientemente como víctima de terrorismo a una de las víctimas que pereció en el cruento incendio del Hotel Corona de Aragón, que tuvo lugar en 1979. Algunos fragmentos de esa sentencia han dado pie a nuevas teorías sobre la autoría de lo que en un principio fue considerado un accidente y ahora un atentado. El 12 de julio de 1979, el Hotel Corona de Aragón en Zaragoza sufrió un intenso incendio que causó la muerte a 78 personas y dejó 113 heridos. Por aquel entonces resultó tremendamente sorprendente la rapidez -entre 3 y 5 minutos- con la que se extendió el fuego. Treinta años después, y tras múltiples hipótesis, el Tribunal Supremo ha sacado a la luz ciertos datos que indican que el incendio fue un atentado terrorista. A saber, la sentencia del TS asegura que el acto fue realizado por "tres individuos bien preparados", capacitados para iniciar el fuego y salir del edificio sin sufrir percance alguno. Pero eso no es todo. El informe judicial también reconoce la presencia de napalm y magnesio en el lugar el incendio, dos elementos químicos que sirven como potenciador del fuego. Y lo que es más relevante, su colocación en respiraderos y pasillos para aumentar la rapidez con la que se propagó el incendio. Desde un primer momento se sospechó de la posibilidad de que fuese un atentado obra de alguno de los grupos terroristas presentes en el panorama nacional por aquel entonces -ETA, FRAP o GRAPO-, sin embargo, la ausencia de reivindicación no confirmó este supuesto. En el año 2000, el gobierno de José María Aznar concedía a las familias de los 78 fallecidos en el Corona de Aragón la indemnización que se suele conceder a las víctimas de terrorismo. La decisión partió del entonces ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja. Tras ese primer paso, llegaron otros que no hacían sino venir a confirmar la existencia de una trama terrorista en el incidente. Pero ninguno de ellos tuvo la relevancia de este informe del Tribunal Supremo, donde por primera vez se habla abiertamente del incendio como 'acto premeditado'. La pregunta hoy sigue siendo ¿A quién corresponde la autoría del atentado contra el Corona de Aragón? La mayoría de los estudios sigue apostando por la autoría etarra, pero hay quien va más allá y afirma que los responsables pueden haber sido miembros cercanos a la ultraderecha española. Esa es, al menos, la opinión de Fernando Rueda, periodista y experto en materias de seguridad y terrorismo. Durante una intervención en la Cadena Ser, Rueda aseguró que desestimaba la opción de ETA y demás grupos terroristas ya que "siempre lo hubiesen reivindicado". La hipótesis de la ultraderecha española que propone Rueda se basa en el intento de forzar el malestar de los militares españoles en medio del clima de tensión política generado por el terrorismo para que se sublevasen al Gobierno y diesen un golpe de Estado. Aquel 12 de julio, el hotel Corona de Aragón estaba repleto de altas autoridades militares que habían acudido a Zaragoza a presenciar la entrega de despachos de alférez al día siguiente, por lo que los resultados del atentado podrían tener gran repercusión entre las altas esferas de las Fuerzas Armadas.