Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

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Asturias

“Prohibido pararse a saludar a unos conocidos en mitad de la calle”. La nueva ordenanza de Tráfico en Avilés sorprende por sus ‘curiosas’ restricciones

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El ayuntamiento de Avilés ha publicado una ordenanza de Tráfico para permitir la puesta en marcha de la Ordenación y Regulación de Aparcamientos (ORA). Sin embargo, los vecinos de la localidad afirman que la norma va mucho más allá de fijar posibles sanciones a quien no ponga el tique en el salpicadero del coche: "hay restricciones duras y absurdas". "Bajar a la calle dando brincos, llevar la radio del coche alta, circular con una bicicleta sin timbre o pararse en una acera para charlar en grupo con unos conocidos que hace meses que no ves, puede no salir gratis en Avilés". Estas palabras pertenecen a un vecino de la localidad asturiana, descontento con la ordenanza de Tráfico recientemente aprobada por el ayuntamiento de la ciudad, Y es que, según ha podido saber El Confidencial Autonómico, la nueva norma no ha dejado indiferente a nadie debido a lo 'curioso' y "sobre todo exagerado" de algunas de sus restricciones. Así, existen sanciones de 90 euros para aquellas personas que monten "corrillos" en las calles, que no estén dentro de las marquesinas esperando el autobús, o que aparquen su coche con el típico cartel de "se vende". La nueva norma recoge cerca de 170 supuestos que podrían ser objeto de sanción por parte de los agentes de la Policía Local, y que abarcan todos los aspectos relacionados con el tránsito de personas, vehículos y animales por el casco urbano avilesino. Nadie está libre de una multa: ni los peatones, ni los que circulan en bicicleta, monopatín, patines, motos, quads, coches sin carné, camiones, turismos, tractores o carros del país. Las restricciones a los ciclistas destacan por lo variado y original. Todas las bicis deben llevar timbre, y estar dotadas de sistema de alumbrado delantero y trasero, lo que convierte en ilegales a las propias bicis del sistema público de préstamo que gestiona el Consorcio de Transportes de Asturias en colaboración con los ayuntamientos de Avilés y Castrillón. A ello se suma la prohibición de encadenar la bicicleta a elementos del mobiliario urbano, lo que hace imposible alejarse demasiado del vehículo, habida cuenta de la inexistencia en Avilés de instalaciones expresas para el estacionamiento de bicicletas. Esta norma se hace extensiva al resto de vehículos de dos ruedas, sean motos o ciclomotores.