Domingo 11/12/2016. Actualizado 01:00h

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Baleares

Una potabilizadora que abastece de agua a cerca de 12.500 personas en Mallorca podría ser cerrada por los elevados costes de mantenimiento

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Con tan sólo tres años de vida, la potabilizadora de Sa Pobla (Mallorca) podría ser cerrada por "su elevado coste económico y ambiental", según aseguró el alcalde del municipio, Joan Comes. El propio primer edil se reunirá con la consejería de Medio Ambiente de la isla para buscar una solución que impida que 12.455 personas se queden sin agua. "A finales de 2006 fue inaugurada la potabilizadora, y ya quieren quitarla". Estas palabras proceden de un vecino de Sa Pobla, que explica que "éste fue uno de los últimos proyectos que llevó a cabo el PP antes de las elecciones que ganó Antich, y contó con el respaldo de todos". No obstante, según ha podido saber El Confidencial Autonómico¸ ni el PSOE ni Independientes por Sa Pobla ven ya con buenos ojos este proyecto. De hecho, el regidor de Gestión Municipal y Sanidad, Miquel Capó -de Independientes-, denunció que la potabilizadora no depura, "por lo que este agua muy salinizada va hacia el torrente de Sant Miquel y volvemos a contaminar los acuíferos". Estas palabras, sin embargo, fueron desmentidas por Margalida Miquel, directora gerente de la Agencia Balear del Agua: "la depuradora trata el agua procedente de la potabilizadora como si fuesen aguas fecales y después, eso sí, las deposita en el torrente de Sant Miquel", por lo que el agua llega a dicho torrente completamente 'limpia'. Las fuentes consultadas por este confidencial consideran que "el tema de la contaminación es una excusa, porque el verdadero problema es que no hay dinero, ni más ni menos". El alcalde de Sa Pobla reconoce este déficit presupuestario, admitiendo que los 250.000 euros anuales que cuesta el mantenimiento de la potabilizadora, que recibe el agua de las desalinizadoras, es "muy elevado". Así las cosas, el ayuntamiento de la localidad espera reunirse con el gobierno balear, en concreto con la consejería de Medio Ambiente, para intentar encontrar un plan alternativo al de la potabilizadora, un proyecto que, según el propio Comes, "se hizo en dos o tres meses sin estudios técnicos ni económicos y sin valorar otras alternativas". Los ciudadanos esperan que su primer edil sí de con la tecla adecuada.