Sábado 10/12/2016. Actualizado 01:00h

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Castilla y León

Los guardias civiles que vivían en la casa-cuartel de Burgos contra la que atentó ETA en verano, han sido trasladados a pisos alejados entre sí para evitar nuevos ataques

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Las 117 personas que vivían en la casa-cuartel de Burgos atacada por ETA el 29 de junio de 2009 ya han sido realojadas. Medio año después del atentado, viven en pisos pagados por el ayuntamiento y el Gobierno central, y alejados entre sí para evitar nuevos ataques de la banda terrorista. "La respuesta de la administración ha sido bastante rápida, y en poco tiempo todas las familias tenían un nuevo hogar donde vivir". Estas palabras pertenecen a una voz autorizada de la Guardia Civil de Burgos, a la que ha tenido acceso El Confidencial Autonómico. La misma fuente explica las medidas de seguridad que se han tomado en el realojo de los agentes: "En primer lugar, el traslado no se ha anunciado a la opinión pública, queríamos evitar publicidad y notoriedad en este asunto. Además, los guardias civiles han sido repartidos por distintos barrios de la ciudad, para evitar que ETA pueda localizar en una misma zona a todos los agentes". Efectivamente, según ha podido contrastar este confidencial, las familias que compartían sus vidas en la casa-cuartel atacada por ETA se encuentran ahora bastante separadas entre sí. "Existe algún caso en el que, en un mismo edificio, hay dos agentes de vecinos, pero, son la excepción que confirma la regla". Los guardias civiles permanecerán en estas viviendas hasta que puedan regresar a la casa-cuartel, que finalmente no se tirará, por expreso deseo de la Subdelegada del Gobierno en la ciudad, Berta Tricio. "La remodelación del edificio será lenta, y tardaremos más de lo deseado en volver a la casa cuartel", señala a ECA un guardia civil burgalés. La misma fuente explica que "hace unas semanas nos reunimos con la Subdelegada para pedirle que tirara el edificio e hiciese uno nuevo, con el fin de agilizar el trabajo". Sin embargo, Berta Tricio, no está por la labor de derruir la casa-cuartel: "Hemos decidido mantener el edifico para continuar con la normalidad. Ni ETA ni nadie va a decir a los guardias civiles de Burgos dónde pueden trabajar".