Lunes 05/12/2016. Actualizado 01:00h

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Cataluña

Francisco Caamaño declara que su presencia en la manifestación a favor del gallego no condiciona la postura del Gobierno respecto a la Ley de Educación en Cataluña

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El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, quiso dejar claro que su participación en la manifestación a favor del gallego en las aulas no va a influir en las decisiones que tome el Gobierno socialista sobre la reforma de la Ley de Educación en Cataluña, un proyecto similar al llevado a cabo por la Xunta de Feijóo y que provocó la movilización de este fin de semana en Santiago. "La manifestación a la que acudí fue convocada por una plataforma, no por ningún partido ni por el Gobierno". Con estas palabras, Francisco Caamaño quiso reflejar la inexistencia de una postura del PSOE con respecto al mayor o menor tratamiento de las lenguas autonómicas en Galicia o Cataluña. El ministro de Justicia contestó así al secretario general del PP gallego, Alfonso Rueda, que acusó a Zapatero de mandar a sus ministros para actuar como "teloneros" del nacionalismo, refiriéndose a la participación de Caamaño en la manifestación del domingo. Bajo el lema "Queremos Galego", Francisco Caamaño participó el fin de semana en una marcha que apoyaba la enseñanza de la lengua autonómica en las aulas, enseñanza que podría verse amenazada si el gobierno de la Xunta, presidido por el 'popular' Núñez Feijóo decide finalmente derogar el Decreto del Gallego, que estipula que la mitad de las asignaturas deben impartirse en lengua vernácula. Casualmente, la manifestación en Santiago se produjo después de conocerse que el PP de Cataluña había recurrido la Ley de Educación Catalana ante el Tribunal Constitucional. Esta decisión se tomó en el último día de plazo, y tras la bendición por parte del Gobierno al proyecto de la mano del ministro Ángel Gabilondo. El PP catalán alegó ante el alto tribunal que la nueva legislación no cumplía con lo estipulado en la Constitución, al no permitir los padres decidir la lengua en la que sus hijos cursen los cinco primeros años de escolarización. La Ley de Educación reduce esta opción a un único año, y añade, además, que la enseñanza en lengua distinta al catalán, sólo se ofrecerá de manera individualizada. Para evitar 'posibles malinterpretaciones', Caamaño señaló que él formó parte de la movilización del domingo "como un ciudadano más", y no "contra el PP", ni de Galicia ni de Cataluña. A pesar de estas declaraciones, queda claro que los dos grandes partidos del país no coinciden en el tratamiento de las lenguas vernáculas dentro de los planes educativos de las Comunidades Autónomas. El ministro apenas tuvo ocasión de hablar sobre el nuevo Expediente Digital que ayer presentó en la Audiencia Nacional junto a Ángel Juanes, aunque sí opinó sobre la presencia de varios 'populares' al acto en contra del aborto celebrado en Madrid el sábado. En esa ocasión, Caamaño afirmó que los políticos que acudieron a la marcha "representaban a unos ciudadanos", y no iban como particulares, tal y como hizo él en Santiago.