Jueves 08/12/2016. Actualizado 20:22h

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Cataluña

Jaime Lissavetzky se desmarca del partido entre España y Cataluña de futvoley. El Secretario de Estado para el Deporte no escribió la carta que vetaba el encuentro

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Un partido de futvoley convocado para este fin de semana entre las 'selecciones' de España y Cataluña ha levantado la polémica al recibir la organización del evento una carta informando de la ilegalidad del encuentro. La plataforma catalanista Pro Selecciones acusó a Jaime Lissavetzky de amenazas en la misiva. Sin embargo, el Secretario de Estado para el Deporte no fue el autor de la misma, ya que fue escrita y enviada por el Consejo Superior de Deportes. "Nosotros nos enteramos del asunto a principios de octubre, y decidimos enviar la carta el día 29". Estas palabras proceden de una voz autorizada del Consejo Superior de Deportes, que niega cualquier vínculo del escrito con Jaime Lissavetzky. La misma fuente, consultada por El Confidencial Autonómico, asegura que "nos pusimos en contacto con el ministerio del Interior, que confirmó que no existía ninguna federación española de futvoley, por lo que ningún equipo podía representar los símbolos de España en el partido". No obstante, las indagaciones del CSD dieron con la Asociación Española de Futvoley, reconocida por la administración estatal. Sin embargo, "la asociación no tenía constancia de este partido, por lo que tampoco lo autorizaba". Finalmente, el Centro Superior de Deportes constató que el 'Open Internacional de Futvoley', que tendrá lugar este fin de semana en Tarragona, y que incluía el partido España-Cataluña, había sido creado por la empresa Global Sport Marketing, "con la que enseguida nos pusimos en contacto a través del envío de la famosa carta". Sobre las presuntas amenazas de la misiva, las fuentes consultadas afirman que ésta "decía que España no reconocía ese deporte, por lo que no podía existir una selección española de esta modalidad, y menos incluir símbolos del Estado". A raíz de este envío, se generó la polémica: la Plataforma Pro Selecciones salió a la palestra pidiendo la existencia de una selección catalana que pudiese enfrentarse a la española, y acusó a Lissavetzky de enviar una carta amenazadora. "A ellos les ha venido bien, porque ya han montado el numerito y han salido en los medios, que es lo que querían". Además, "tenían que darse cuenta que ni tan siquiera existe federación internacional de futvoley, por lo que no tiene sentido un encuentro entre selecciones". No obstante, desde el CSD reconocen que "el partido no se debería jugar, pero no podemos enviar policías ahí para impedirlo: el sábado sabremos qué pasa finalmente".