Lunes 26/06/2017. Actualizado 01:00h

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Cataluña

Atraer a los “comunes” es uno de sus objetivos

Los independentistas prometen “cero corrupción” y memoria histórica para ganarse a los votantes de Podemos

La Assemblea Nacional Catalana (ANC) reparte panfletos en castellano en los que asegura que “la creación de la República permitirá una regeneración completa de la política”

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Los independentistas catalanes llevan ya meses inmersos en la “campaña por el sí”: pese a las advertencias del Gobierno de España, reafirman una y otra vez que este 2017 celebrarán un referéndum definitivo para decidir la secesión, y para ganar ese plebiscito tratan de convencer también a esa parte de izquierda que se agrupa en torno a Podemos, Ada Colau y los llamados “comunes”.

Ada Colau y Pablo Iglesias. Ada Colau y Pablo Iglesias.

En estas páginas ya se contó hace unas semanas que la Assemblea Nacional Catalana (ANC) había recogido en un documento las ideas que habían aportado sus asambleas territoriales, sectoriales y en el exterior para estos próximos meses: entre otros asuntos, para ganar el referéndum que pretende convocar la Generalitat, y para responder a las posibles respuestas coercitivas del Estado frente a ello.

Pero además, las bases de la ANC señalaban otras ideas, otras necesidades que creían importantes para conseguir que se celebre un plebiscito y que en esa votación gane el “sí” a la independencia. Con unas u otras palabras, destacaban la necesidad de ganarse a los catalanes de izquierdas, algunos del PSC, pero sobre todo quienes votaron a “Catalunya Sí que es pot”, la confluencia de Podemos, Iniciativa per Catalunya-Verds, Esquerra Unida i Alternativa y Equo que se presentó a las elecciones autonómicas de 2015.

Objetivo: incorporar a los “comuns”

“La ANC ha de planificar una estrategia para incorporar a las confluencias de los comunes en los debates generales y locales”: esta era una de las conclusiones de esta asociación independentista. Ya desde hace tiempo la Assemblea Nacional Catalana está centrándose en atraer a catalanes no tradicionalmente nacionalistas, sino más bien escorados a la izquierda, utilizando argumentos de mejorar sociales y también hablando más de “República Catalana” que de “Cataluña independiente”.

Pues bien. El Confidencial Autonómico ha podido comprobar que la ANC está utilizando en sus panfletos mensajes que parecen específicamente dirigidos a estos votantes de “los comunes”, los que se articulan en torno a las distintas candidaturas de confluencia de Podemos con el ámbito de Ada Colau y otras formaciones de izquierda, que no son nacionalistas pero que sí piden un referéndum sobre la secesión.

En España, impunidad; en Cataluña, memoria

La memoria histórica es uno de los “ganchos” con los que los independentistas pretenden atraerse a este sector político. Uno de los ‘flyers’ que ya están repartiendo en las calles de Cataluña lleva por título “La memoria histórica nos impulsa a crear un futuro mejor”, bajo una fotografía de la Guerra Civil Española.

Desde la Assemblea Nacional Catalana denuncian que “el Estado español” ha silenciado la memoria del bando republicano derrotado por los franquistas en la Guerra Civil: concretamente, permite que haya calles dedicadas a militares golpistas; no se han revisado ni anulado las sentencias injustas de la dictadura; y no se dedican recursos públicos para ayudar a los familiares de los fusilados que quieren desenterrarlos de las fosas comunes.

Por contra, sacan pecho de que el Parlament de Cataluña sí ha aprobado iniciativas en favor de la memoria histórica; de ahí que los independentistas aseguren que “la República Catalana que estamos construyendo entre todos parte de los principios de democracia, libertad, dignidad y justicia. Defiende la fraternidad entre los pueblos y se opone al fascismo y a todas las manifestaciones de totalitarismo”, y la conclusión de la que tratan de convencer a los catalanes es que “sólo podremos reparar plenamente el dolor de las víctimas del franquismo mediante la creación de un país más justo”.

La corrupción, culpa del Estado

Otros de los panfletos de la campaña de la ANC por el “sí” a la independencia en un eventual referéndum inciden en otro asunto que suele preocupar a los votantes de Podemos y de sus confluencias: la corrupción y la “regeneración” de la política.

Uno de estos ‘flyers’ de la campaña que lleva por título genérico “Fem futur” (“Hacemos futuro”) lleva como imagen un sobre, ya convertido en símbolo de la corrupción política. La ANC destaca que España es el país de la UE en el que los ciudadanos perciben más corrupción, y aunque también hay casos “inaceptables”, Cataluña es una de las que tiene menos casos en proporción a su población.

En todo caso, culpan de la corrupción sistemática a “las malas prácticas del Estado español, con la participación deliberada de gobierno y tribunales que garantizan su impunidad”, apuntalado tanto por el PP como por el PSOE: “Los casos de corrupción más flagrantes se dan en procesos de contratación de obra pública conectados a la financiación de los partidos políticos (casos Gürtel, Púnica, Palau, etc.) y este sistema ya nació con el espíritu de la continuidad de las élites oligárquicas españolas, preestablecidas antes de la transición”. Citan el caso Palau, sucedido en Cataluña, pero no hablan de otros escándalos como las últimas operaciones sobre el supuesto “3%” ilegal que habría cobrado Convergència durante los años de Pujol.

Regeneración completa”: partir de cero

Como solución, la Assemblea Nacional Catalana intenta convencer de que “la única vía para frenar la corrupción es partiendo de cero y creando entre todos un nuevo país capaz de establecer un sistema político que la persiga sin contemplaciones, que modernice las instituciones, que cree mecanismos de control y transparencia y que plantee un sistema de financiación de los partidos independiente de la contratación pública”.

Al mismo tiempo, en sus panfletos destacan que “la creación de la República permitirá una regeneración completa de la política catalana”: permitirá que haya más participación de los ciudadanos en las instituciones, y que se establezcan más controles contra la corrupción.

El modelo de “democracia de calidad” que promete la ANC se caracterizaría por un mayor control político y penal de la corrupción; que tenga reguladores independientes -para frenar el excesivo poder de grandes empresas y grandes grupos de medios de comunicación-; con una mayor transparencia en la toma de decisiones; y “con una verdadera separación de poderes”, que de forma llamativa se conseguiría a través de procesos electorales independientes, se entiende que para el ejecutivo, el legislativo e incluso el poder judicial.

No sólo el fondo de estos mensajes coincide con las ideas que propusieron las bases de la Assemblea Nacional Catalana. Y es que se han editado tanto en catalán como en castellano, y una de las propuestas de las asambleas locales y sectoriales de la ANC era “atraer a los castellanoparlantes con mensajes directos y cercanos (papeles en castellano)”.