Baleares
La administración pública en Baleares estará más controlada que nunca. El presidente de las islas, el socialista Francesc Antich, estipulará, por ley, la vigilancia de todos los movimientos que lleven las instituciones financiadas por el Ejecutivo autonómico.
El puesto de Aína Calvo al frente de la alcaldía de Palma de Mallorca está amenazado. Tras meses de rumores, el PP está dispuesto a llevar una moción de censura contra la primera edil, que saldría adelante gracias a Unión Mallorquina. El partido nacionalista debería abstenerse o votar a favor de la propuesta ‘popular’ para que ésta prospere.
El pasado miércoles, y tras confirmarse la detención de Sainz de Baranda y Joan Pol, ex directores generales de Tributos y de Emergencias durante el gobierno de Jaume Matas, el dirigente del PP balear, José Ramón Bauzà anunció que echaría del partido a todos los militantes con medidas cautelares.
Tras un comienzo de año catastrófico para Unión Mallorquina, que en poco más de tres meses ha dejado de formar parte del Gobierno balear y ha perdido la presidencia del Parlamento autonómico tras la imputación de María Antonia Munar en el ‘caso Maquillaje’, Josep Melià, presidente de los unionistas, ha convocado un congreso extraordinario para refundar el partido.
Una vez conocida la sentencia sobre el ‘caso Palma Arena’, la dirección del velódromo que ordenó construir Jaume Matas ha programado un calendario lleno de conciertos para los próximos meses. A partir de ahora los Pereza, Franz Ferdinand, Serrat o Sabina serán los encargados de hacer olvidar las visitas del juez al recinto.