Miércoles 07/12/2016. Actualizado 13:00h

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Comunidad Valenciana

La policía de Alicante se queja del boicot que la embajada de Argelia hace a la repatriación de inmigrantes ilegales menores de edad

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Los Centros de Internamiento de Emigrantes (CIE) de Barcelona y Valencia acuden a diario al consulado de Argelia en Alicante para tramitar la extradición de los 'sin papeles' que llegan a sus instalaciones. Inmigración se queja de la lentitud con la que los funcionarios del país africano realizan las gestiones, lo que provoca que muchos ilegales sean puestos en libertad cuarenta días después de haber sido detenidos. "Las trabas que nos encontramos son increíbles". Estas palabras, procedentes de una voz autorizada del CIE de Barcelona, reflejan la situación con la que se encuentra la Policía Nacional al presentarse ante el consulado de Algeciras, situado junto al puerto de Alicante, con el objetivo de iniciar los trámites para extraditar a todos los inmigrantes ilegales llegados a sus centros desde el país africano. La misma fuente, consultada por El Confidencial Autonómico, explica, paso a paso, las gestiones que los centros de internamiento llevan a cabo para extraditar a los 'sin papeles' que llegan a sus instalaciones. "Primero la policía lleva a cabo una investigación, con interrogatorios, a los inmigrantes, para intentar saber de dónde vienen". Esta primera gestión ya es complicada, ya que "ninguno dice tener documentación, aunque al final descubrimos de donde proceden". Si los inmigrantes son de Argelia, los CIE de Barcelona y Valencia se ponen en contacto con el consulado del país en Alicante, con el fin de trasladar a los 'sin papeles' de nuevo a África a través de un barco que parte desde el puerto alicantino. Aquí vienen más problemas: "cuando entregamos los informes de nuestra investigación nos dicen que la tiene que estudiar el propio cónsul, y que para ello tardarán dos días en darnos una respuesta". Cuando los agentes pueden aportar algún tipo de documentación sobre el inmigrante para apoyar el informe, la situación puede complicarse aún más: "lejos de beneficiarnos, la entrega de un documento de identidad casi nos quita más tiempo, ya que el consulado en muchas ocasiones nos contesta afirmando que no pueden verificar la autenticidad del documento". Estas acusaciones contrastan con la buena imagen que el consulado argelino tiene ante las diversas fuerzas políticas. El año pasado, el delegado del Gobierno balear, el socialista Ramón Morey se mostraba satisfecho con la colaboración de la Marina argelina en el control de las embarcaciones con inmigrantes ilegales. El supuesto apoyo de Argelia ya era alabado durante el gobierno de Aznar: la entonces ministra de Exteriores, Ana Palacio, usaba la ayuda del ejecutivo argelino para criticar el pasotismo del marroquí frente a la inmigración ilegal. No obstante, las trabas que pone el consulado para la extradición de argelinos no es el último escoyo que debe superar la Policía Nacional para enviar a los 'sin papeles' de vuelta a su país: "muchas veces, cuando ya tenemos el visto bueno del consulado ya los inmigrantes en el mismo puerto para partir, nos comunican que los barcos comerciales ya están llenos y no hay plazas para todos, a veces para ninguno de ellos, por lo que tenemos que devolverlos al CIE". La Policía Nacional no entiende cómo el Gobierno no ofrece un barco propio para el transporte de los inmigrantes ilegales a sus países de origen: "En Francia sí lo tienen, pero si nosotros ponemos un barco con cincuenta argelinos rumbo a casa, se nos echarían encima políticos y ONG s".