Martes 19/09/2017. Actualizado 01:00h

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Comunidad Valenciana

La estrategia de la Comunidad Valenciana para recuperar fuerza en Madrid: Alberto Fabra amplía su agenda para acudir más a menudo a la capital

La figura de Fabra aún genera dudas en Génova

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El presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra ha reiterado su decisión de ser candidato a la Generalitat en 2015. Para ello, sabe que necesita el apoyo de Mariano Rajoy y su gabinete y ha decidido visitar con más asiduidad Madrid.

Alberto Fabra, durante el acto. Alberto Fabra, durante el acto.

Según ha podido saber El Confidencial Autonómico, la disposición de Fabra para volver a postularse como presidente despierta todavía algunas dudas en el PP. Consciente de que Rajoy tiene la última palabra, Fabra ha decidido a 'hacerse valer' ante la cúpula 'popular'.

Recientemente Serafín Castellano, secretario general del PP en la Comunidad Valenciana, ha afirmado que el candidato a presidir el Gobierno valenciano “está decidido”, y “no es otro que Alberto Fabra”, ha asegurado.

Sin embargo, las dudas siguen presentes en torno a la figura de Fabra en medio de lo que algunos han calificado como “el avispero 'popular' en la Comunidad Valenciana”.

La alargada sombra de Barberá

Las maniobras de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y del presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, con el fin de buscar otro candidato siguen presentes en el PP, y Fabra es consciente de que debe moverse.

Según han confirmado fuentes del PP valenciano a este confidencial, Fabra “va a dejarse ver con más frecuencia en Madrid”. El objetivo es “reivindicar su gestión y sus condiciones” para ser elegido candidato a la presidencia de la Generalitat.

Hasta ahora –afirman dichas fuentes– Alberto Fabra ha hecho un trabajo más bien silencioso en Madrid”. “Fabra ha mantenido sin cámaras encuentros y reuniones en varios ministerios”, comentan, pero ahora cambiará su agenda para incluir “actos y conferencias en Madrid”.

Estos actos públicos pretenden servir para “fortalecer el liderazgo de Fabra” y hacer 'visible' la influencia de la Comunidad en las decisiones del Gobierno, confirman a este digital.

Con esta decisión también quieren salir al paso de las acusaciones que vierte la oposición sobre el poco peso que presuntamente tiene Fabra en Génova.

Descartado un acto en Madrid

Alberto Fabra organizó un acto en Valencia, hace unos días, para conectar con la sociedad civil, tal y como contó este confidencial, en el Puerto de Valencia.

Pese al interés y la movilización que se llevó a cabo desde el Palau, el resultado no fue satisfactorio, y se produjeron varias críticas por pretender impulsar la sociedad civil desde el poder político.

Este acto pretendía ser el 'ensayo' de un futuro encuentro similar en Madrid, según comentan en el entorno de la 'mano derecha' de Fabra, Esther Pastor.

Sin embargo, a la vista de la experiencia de Valencia, se ha descartado un acto de ese tipo, a la vez que han arreciado las voces críticas sobre la influencia que ejerce Pastor sobre el presidente.

Fabra contra Margallo

Alberto Fabra se ha quejado a Mariano Rajoy de la actitud del ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, que en frecuentes viajes a la Comunidad Valenciana –y con cierta connivencia con Rita Barberá y Alfonso Rus– sigue ejerciendo de 'inspector' de cuanto acontece en el PP valenciano. Esto se percibe en el Palau como una erosión de la labor de Alberto Fabra.

En una reciente entrevista al presidente en la televisión autonómica, Fabra recordó a García Margallo que los resultados de las elecciones europeas afectarán por igual a todos en el PP, tal vez “más a un ministro que a un presidente autonómico”.

Esta contundencia de Fabra fue bien recibida en su entorno, que ha achacado a menudo a su líder “falta de firmeza”.

Por su parte, García Margallo ha insistido en que unos resultados negativos en las elecciones europeas traerían consecuencias inmediatas en el partido a nivel autonómico.

Esas palabras del ministro se han interpretado como una 'tarjeta amarilla' a la gestión de Fabra y no un refuerzo de su posición, como pretendía, tal y como explica un dirigente del PP valenciano a ECA.

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