Sábado 10/12/2016. Actualizado 01:00h

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Comunidad Valenciana

La Generalitat, en el ‘atolladero’ de la basura. La mayoría de las instalaciones de tratamiento, saturadas, y las nuevas, paralizadas por las obras

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A la Generalitat Valenciana está a punto de explotarle en las 'narices' el grave problema que experimenta la región con el tratamiento de los residuos. La mayoría de las instalaciones que procesan la basura se encuentran muy por encima de su capacidad original. Y las de nueva creación, cuyas obras ya deberían haber culminado, se encuentran paralizadas. El Plan General de Residuos de la Comunidad Valenciana (PIR) de 1997 establecía un periodo de 5 años para que estuviesen construidas la totalidad de las infraestructuras contempladas en los 18 planes zonales. Tras la revisión del proyecto en 2005 solo se habían ejecutado 3 de las plantas (Campello, Xixona y Villena), éstas dos últimas además sin relación con el PIR de 1997. Los retrasos en las obras están provocando la saturación de muchas de las instalaciones de la Comunidad Según ha podido saber El Confidencial Autonómico, la mayoría de las plantas de tratamiento de residuos de la Comunidad Valenciana soportarían una carga de trabajo mayor en relación a la capacidad para la que fueron inicialmente diseñadas, consecuencia de la parálisis de las infraestructuras contempladas en el plan general de residuos del año 1997, provocando además un importante daño al medio ambiente. Los datos a los que ha tenido acceso EDA muestran como muchas de las instalaciones de la Comunidad trabajan con unas toneladas de basura muy superiores a su capacidad. Así, por ejemplo, la de Villena con un diseño preparado para tratar 80.000 toneladas anuales recibe en la actualidad casi 200.000, o la de Fervasa -la más antigua de España- a la que llega el doble de basura de la que puede asumir (preparada para recibir 300.000 toneladas anuales acoge casi 600.000 al año). Además, en el caso de Alicante, el cierre del vertedero de Dos Aguas -destino de la basura generada por la ciudad de Valencia y su área metropolitana- amenaza aún más el colapso de las plantas de esta provincia. Como consecuencia de la paralización de las obras, otro de los problemas que se plantea es la necesidad de transportar los residuos a lo largo de todo el territorio lo que provoca un aumento de los costes y, por extensión, del recibo de la tasa de basuras que pagan los ciudadanos "en más de un 40%", según han indicado a este confidencial fuentes del PSOE valenciano.