Viernes 28/04/2017. Actualizado 01:00h

  • Ir a RSS
·Publicidad·

Estado Autonómico

En las ponencias para su 18º Congreso Nacional

El PP consagra las diputaciones provinciales con un recado a Ciudadanos

Frente a las acusaciones de “despilfarro” del partido de Albert Rivera, los populares refuerzan su defensa de estas instituciones porque “no suponen ningún problema financiero”

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

“Chiringuitos para repartir prebendas”, “agencias de colocación”, “despilfarro”, “duplicidades”...: son algunas de las definiciones y características que desde Ciudadanos otorgan a las diputaciones provinciales. Sin embargo, el Partido Popular va a reafirmar más aún si cabe su defensa a ultranza de estas instituciones.

Mariano Rajoy y Albert Rivera. Mariano Rajoy y Albert Rivera.

El PP celebrará en febrero su 18º Congreso Nacional y ya ha elaborado las ponencias que presentará a ese cónclave, y en las que marca su rumbo ideológico para los próximos años. Uno de los documentos, la “Ponencia Económica y de Administración Territorial”, aborda precisamente este tema, siempre espinoso, de las diputaciones.

La ponencia la ha coordinado el vicesecretario de Política Territorial y ex ministro Javier Arenas, y han participado como ponentes el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; el líder del PP en el País Vasco, Alfonso Alonso; el de Cataluña; Xavier García Albiol; y el presidente del gobierno autonómico de La Rioja, José Ignacio Ceniceros.

En las ponencias aprobadas en el anterior congreso, en 2012, apenas hubo algunas referencias a las diputaciones provinciales. Por aquel entonces el PP, aunque defendía las diputaciones, se planteaba hacer una reforma profunda de las administraciones que finalmente fue mucho más reducida de lo que pretendía Cristóbal Montoro desde el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

Elogios al “papel fundamental” de las diputaciones

Según ha comprobado El Confidencial Autonómico, ahora los populares no sólo no matizan su apoyo a las diputaciones para acercar posturas con Ciudadanos, sino que hacen una verdadera defensa a ultranza de las instituciones provinciales.

Tras reconocer también de forma muy extensa y elogiosa el papel que cumplen los ayuntamientos, la ponencia territorial del PP proclama que el papel de respaldo a los municipios -especialmente a los más pequeños y con menor población- “es perfectamente asumido por las Diputaciones Provinciales, en aquellos casos en que tienen dificultades para responder por sí mismos a los servicios que deben prestar”: no para sustituir a los consistorios, sobre todo en capitales de provincia, sino para “asistir en sus funciones”.

El documento que se convertirá en referente ideológico del PP en los próximos años consagra que “las diputaciones provinciales cumplen un papel fundamental prestando asistencia y cooperación jurídica, económica y técnica a los pequeños y medianos municipios”, en especial a los que tienen menos de 20.000 habitantes, que son en los que concentran su actuación.

Contra el argumento del ahorro económico

Pero los populares además salen al paso de esas acusaciones que enarbolaron los dirigentes y candidatos de Ciudadanos, empezando por Albert Rivera, de que las diputaciones provinciales son entes inservibles y su supresión ahorraría millones de euros (30.000, se ha llegado a calcular) a las arcas públicas y a los ciudadanos.

Las diputaciones provinciales, según el PP, “no suponen ningún problema financiero para el Estado”, ya que “la gran mayoría de ellas se encuentran en superávit”. Por tanto, “defender su supresión argumentando un ahorro económico es tanto como defender la supresión de servicios públicos, ya que en realidad su coste tendría que asumirse por otras administraciones”.

La defensa que hacen los populares de las diputaciones provinciales es extensa: ponen en valor sus labores “de coordinación territorial, de auxilio a los pequeños y medianos municipios, de prestación de servicios de primera necesidad, de impulso de actuaciones complementarias en temas de competencia municipal”, que si no fuera por ellas muchos ayuntamientos no podrían ofrecer.

La otra cara del modelo de administraciones territoriales que va a aprobar el PP en su congreso nacional es la de las mancomunidades. No las menciona, pero claramente apuesta por su eliminación: dice que “otro tipo de Entes Locales que han surgido en el tiempo mediante la asociación de algunos municipios” sólo deberían mantenerse “en casos estrictamente justificados, sin incremento del gasto público, por delimitaciones naturales o previsiones estatutarias”.

Y ello se ve reforzado con un punto en el que el Partido Popular proclama su defensa del municipalismo: “Nuestra vocación de servir a los ciudadanos entronca con nuestra convicción en la defensa de las Entidades Locales: Municipios, Diputaciones Provinciales, Cabildos y Consells, como responsables de la gestión más cercana de las demandas ciudadanas”. Como se ve, no incluye entre ellas a las mancomunidades.