Sábado 10/12/2016. Actualizado 01:00h

  • Ir a RSS
·Publicidad·

Extremadura

Portugal retrasa el AVE a Galicia pero no habla de Extremadura. Los planes para conectar la región con la frontera lusa para 2013 “siguen adelante”

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El Gobierno de Portugal anunciaba ayer un plan de recortes en infraestructuras -similar al anunciado por Salgado hace apenas un mes- que retrasará la conexión ferroviaria entre Oporto y Vigo. Sin embargo, el ejecutivo luso no ha hecho mención a los planes para Extremadura: Según la Junta, la fecha de 2013 "sigue vigente". En 2003, el por entonces presidente luso, Jose Manuel Durao Barroso, se reunió con José María Aznar para firmar lo que se denominó como "Tratado de Figueras da Foz". En contenido este acuerdo establecía la conexión por alta velocidad ferroviaria entre Madrid y Lisboa a través de Extremadura. Y se fijó una fecha: 2010. Sin embargo, la demora de las obras causada por el retraso de los informes de impacto medioambiental ha desplazado esta fecha. El Gobierno de Zapatero, en conjunción con los técnicos de Fomento y con el ejecutivo portugués, acordaron posponer los planes hasta 2013. El recorte en la inversión en nuevas infraestructuras planeado por el Gobierno de Portugal afectará gravemente a los planes de la Red Nacional de Alta Velocidad (RAVE). Entre ellos, la conexión de Oporto con Vigo, que ha sido pospuesta hasta 2015 como mínimo, aunque todos los expertos hablan de 2017. Pero no se ha dicho nada sobre Extremadura. Según ha podido saber El Confidencial Autonómico de fuentes bien situadas en la Junta de Extremadura, el gobierno luso no ha comunicado hasta el momento ningún cambio en los planes oficiales de extensión de la Alta Velocidad hasta la frontera con Extremadura. De momento, se mantiene la de 2013, aunque es la fecha es "prácticamente una ilusión" indican. Cuando las infraestructuras viarias estén listas, el trayecto entre Madrid y Lisboa se vería recortado a 2 horas y 45 minutos. La parada en Extremadura estaría situada en Badajoz, aunque a priori el por entonces presidente de la Junta, Juan Carlos Ibarra, se mostró contrario de esta ubicación. Argumentó que "carecer de una estación justo en la frontera" borraría el límite entre Portugal y España. Finalmente rectificó.