Jueves 21/09/2017. Actualizado 01:00h

  • Ir a RSS
·Publicidad·

Madrid

Huelga de limpieza en Madrid

La solución al conflicto entre barrenderos y empresas: un árbitro independiente que imponga un acuerdo

Madrid

El último gran paro se prolongó durante 32 días

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

La huelga de los trabajadores de limpieza de la ciudad de Madrid cumple hoy su tercer día, pero amenaza con alargarse muchos más. Las empresas de limpieza y los sindicatos, aunque afirman que agotarán las vías negociadoras, no están dispuestos a ceder: los trabajadores rechazan de plano los ERE y las rebajas de salarios, y las concesionarias aseguran que no hay otra opción. Si la huelga se alarga más de un mes, un laudo arbitral impondrá un acuerdo para solucionar el conflicto.

La basura y las hojas se amontonan en la acera y la calzada de una calle de Madrid. La basura y las hojas se amontonan en la acera y la calzada de una calle de Madrid.

Muchas calles de Madrid siguen cubiertas de basura en la tercera jornada de huelga de los trabajadores de limpieza viaria. “Estamos en un callejón sin salida”, afirman a El Confidencial Autonómico fuentes de la Asociación de Empresas de Limpieza Pública (Aselip) que agrupa, entre otras compañías, a Valoriza (de Sacyr), FCC Medio Ambiente y Cespa (dependiente de Ferrovial).

Estas tres empresas, junto con OHL, consiguieron el pasado mes de agosto el contrato de servicios integrados que el Ayuntamiento de Madrid ofertó para ahorrar costes en la limpieza de los espacios públicos de la ciudad. Tras la adjudicación, las empresas plantearon despidos y rebajas de sueldo para poder rentabilizar la concesión.

Aunque afirman que seguirán negociando para llegar a un acuerdo, tanto las empresas como los representantes de los trabajadores advierten que no van a ceder de sus posiciones. Los sindicatos UGT, CC.OO. y CGT aseguran que la huelga acabará cuando se anulen los ERE que han planteado las empresas y se garanticen en el convenio los puestos de trabajo y las actuales condiciones de la plantilla durante los ocho años que, en principio, durará el contrato.

Las empresas, por su parte, argumentan que es “inviable” mantener las plantillas después de que el canon que paga el consistorio madrileño se haya reducido un 40% en los últimos años. Estas posturas alejadas hacen prever que la huelga se puede alargar durante días y semanas; en este caso se podría llegar a una solución: un laudo arbitral.

Si los paros se extienden más de un mes

Fuentes de Aselip aseguran a El Confidencial Autonómico que, si los paros rebasar el mes de duración, las empresas y los sindicatos tratarían de pactar un laudo arbitral para acabar con la huelga.

Este procedimiento se basa en la decisión que una tercera parte independiente (un árbitro) toma para resolver el litigio, y que tiene los mismos efectos que la sentencia de un tribunal.

Aunque las empresas aún no se han planteado esta posibilidad -hace sólo tres días que comenzó la huelga-, desde la Asociación de Empresas de Limpieza Pública señalan que es la única solución viable cuando los conflictos laborales se enconan y se alargan hasta un límite insostenible.

De hecho, la última gran huelga de limpieza en Madrid duró 32 días y se acabó resolviendo con un laudo arbitral. Ocurrió en 1993, a raíz de una exigencia de los trabajadores de subir los salarios, y el árbitro (el director provincial de Trabajo de Madrid) estableció un aumento de los sueldos del 5,5%.

La mesa de negociación del convenio, en punto muerto

Por ahora hay dos mesas de negociación en marcha: una sobre los Expedientes de Regulación de Empleo, que se está reuniendo con mucha frecuencia, y otra sobre las bajadas de sueldos en el convenio colectivo, que se reunió por última vez el lunes de esta semana y que no tiene previsto volver a juntar a empresas y sindicatos hasta que alguna de las dos partes dé un paso, según explican en Aselip.

Desde esta asociación que agrupa a las empresas de limpieza aseguran que, con el ahorro que pretende el Ayuntamiento de Madrid, es imposible garantizar el tamaño de plantilla y los sueldos que se diseñaron en 2006 y 2007, antes de que la crisis obligara a las autoridades municipales -de Madrid y de todas las ciudades españolas- a reducir drásticamente sus presupuestos.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·