Martes 24/01/2017. Actualizado 01:00h

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Navarra

Pretende vencer las resistencias de los ganaderos de la zona

Un grupo conservacionista reclama a Navarra y Aragón enviar hembras de oso a los Pirineos

Sólo hay dos machos en la parte occidental de la cordillera, aislados del núcleo de ejemplares que va creciendo en Lérida

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La situación del oso pardo en los Pirineos tiene una cara y una cruz. Si la población de este mamífero está creciendo en la zona montañosa de Lérida, en la parte occidental de la cordillera hay dos ejemplares macho en peligro de morir sin reproducirse.

Oso pardo. Oso pardo.

Hace unos días, técnicos de la Generalitat de Cataluña liberó en el Parque Natural del Alto Pirineo (Lérida) un oso procedente de Eslovenia dentro del programa europeo Pyros Life para consolidar la presencia de plantígrados.

El objetivo de esta incorporación es frenar la consanguinidad de Pyros, un oso que se soltó en la zona hace casi 20 años y del que descienden la mayoría de los ejemplares que han ido naciendo en la zona.

Desde la Fundación Oso Pardo, volcada en fomentar la preservación de esta especie en España, explican a El Confidencial Autonómico que la experiencia del programa europeo de conservación está consiguiendo resultados muy positivos en el Pirineo central, en Lérida, donde se ha consolidado un núcleo de entre 35 y 40 osos.

Sin embargo, donde la situación no es tan halagüeña para el futuro del oso pardo es en la zona occidental de los Pirineos.

Dos machos aislados en la zona occidental

En esta parte de la cordillera, la que corresponde a Huesca y Navarra, se encuentran actualmente dos osos machos vagando por los bosques. El problema es que se encuentran prácticamente aislados del núcelo de los Pirineos centrales.

“En las circunstancias actuales”, aseguran desde la Fundación Oso Pardo, “la viabilidad de esta subpoblación occidental es prácticamente nula, ya que es muy improbable que alguna de las hembras del núcleo central se disperse y se establezca en los territorios del viejo Neré (19 años) y de su hijo Cannellito”, los dos osos de la zona occidental.

Por ello consideran “absolutamente necesario” reforzar a esos dos machos con hembras que garanticen descendenciaECA ha podido saber que para ello, la Fundación Oso Pardo se ha reunido recientemente con representantes de los gobiernos de Aragón y de Navarra, ya que son las administraciones autonómicas las que tienen las competencias en medio ambiente.

En estas reuniones la Fundación Oso Pardo ha planteado que los ejecutivos aragonés y navarro hagan como la Generalitat de Cataluña y trasladen hasta el Pirineo ejemplares de Eslovenia, en este caso hembras, para que puedan reproducirse con los dos machos ya existentes en la zona occidental.

Por el momento de esas reuniones este grupo conservacionista ha salido con buenas impresiones respecto a las intenciones de los gobiernos regionales de Navarra y Aragón. Pero el reto sobre todo es convencer a los habitantes de las zonas de montaña donde se introducirían esos osos.

Obstáculo: la oposición de las zonas de montaña

Y es que en muchas zonas rurales, los habitantes y sobre todo los que viven de la ganadería se oponen a que se aumente la población de osos. Tienen miedo a que ataquen sus rebaños y explotaciones ganaderas.

Para tratar de vencer esas resistencias, la Fundación Oso Pardo pretende utilizar el ejemplo de la experiencia del programa Pyros Life en Lérida. Este programa está cofinanciado por la Comisión Europea, y trata de poner soluciones para que los osos pardos puedan integrarse sin problemas en las zonas donde se introducen.

Entre otras medidas, se agrupan los rebaños, se paga a los pastores, se regalan mastines y se colocan cercados electrificados móviles para reducir la posibilidad de que los osos ataquen a ovejas, cabras, vacas y terneros.

También se están colocando cercados electrificados en los colmenares para evitar que entren los osos a por la miel de los panales. “Los daños caen en picado a medida que se ponen estas medidas”, sentencian desde la Fundación Oso Pardo.

De hecho, destacan que en todo el año 2015 se consiguió que no hubiera ningún ataque a ganado ovino en el Parque Natural del Alto Pirineo, donde está ese núcleo de osos. En el Valle de Arán hubo algún caso, menos de diez, pero a rebaños que no se habían acogido a este programa.

Con estos datos la Fundación Oso Pardo espera que Navarra y Aragón consigan el apoyo de las poblaciones rurales de los Pirineos para así dar el paso definitivo para gestionar el traslado de hembras para conseguir que se establezca un núcleo de osos pardos viable en el occidente de la cordillera.