Miércoles 21/02/2018. Actualizado 01:00h

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Castilla y León

Para evitar incidentes entre taurinos y animalistas

Andisturbios, jinetes y un helicóptero de la Guardia Civil vigilarán el Toro de la Vega

Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de Madrid y León reforzarán el despliegue. La Benemérita se encargará de certificar si se cumple la prohibición de matar al astado

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Tordesillas acoge este 13 de septiembre el que promete ser uno de los encierros del Toro de la Vega más tensos y peligrosos de los últimos años. La Junta de Castilla y León ha prohibido que se le dé muerte al toro y grupos de animalistas acudirán a asegurarse de que se cumple este decreto, por lo que se temen nuevos enfrentamientos con los partidarios de este festejo.

Toro de la Vega, en Tordesillas (Valladolid). Toro de la Vega, en Tordesillas (Valladolid).

Este martes se celebrará la primera edición del Toro de la Peña. El toro ‘Pelado’ echará a correr por las calles de Tordesillas hacia el puente sobre el Duero y cruzará hacia la vega de Tordesillas. Sin embargo, el decreto-ley aprobado por el gobierno de Juan Vicente Herrera (PP) hace unos meses impedirá que, como se hacía hasta el año pasado, sea alanceado por mozos a pie y a caballo hasta la muerte.

Por el contrario, deberá regresar vivo a los corrales, aunque será sacrificado después en el matadero. Para asegurarse de que todo termina así, un nutrido grupo de activistas antitaurinos acudirán este martes a Tordesillas, lo que podría provocar incidentes violentos con los participantes en el encierro, que rechazan la prohibición de matar al toro.

Las sanciones llegarían a partir del informe de la Guardia Civil

Una de las incógnitas que ha planeado en las semanas anteriores al festejo es si los participantes respetarán la nueva reglamentación de la Junta de Castilla y León, o si por el contrario volverán a alancear al toro hasta matarlo. De hecho algunos partidarios del encierro han hecho un llamamiento a saltarse la nueva normativa.

Desde la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de Castilla y León explican a El Confidencial Autonómico que el gobierno regional no destacará personal propio para controlar el encierro, ya que no tiene competencias en seguridad ciudadana y orden pública. Eso sí, si se infringiera el decreto y se matara al toro en el encierro, “la actuación sancionadora se realizaría a partir del informe que, en todo caso, emitiera la Guardia Civil”.

Y es que hasta Tordesillas se desplazará un importante contingente de la Benemérita. Su misión será controlar que el encierro transcurra por los cauces legales, pero también evitar que se produzcan enfrentamientos violentos entre partidarios del antiguo Toro de la Vega, que se manifestarán para protestar por la prohibición, y los animalistas detractores que viajarán hasta Tordesillas.

Escuadrón de caballería y antidisturbios del GRS

Es por ello que, según las fuentes consultadas por ECA, la Guardia Civil puso en marcha ya en la tarde del lunes 12 de septiembre un fuerte despliegue de seguridad que incluye a cerca de dos centenares de agentes: más o menos la mitad procedentes de la Comandancia de Valladolid, es decir, de la misma provincia, y el otro centenar llegados desde Madrid y León.

Estos últimos son efectivos de los Grupos de Reserva y Seguridad; el GRS, el grupo antidisturbios de la Guardia Civil encargado del control de masas. Este año se han desplazado desde León y Madrid más o menos el mismo número de agentes que el año pasado.

Entre los efectivos enviados desde Madrid hay jinetes del Escuadrón de Caballería del GRS nº1 de Madrid, con base en Valdemoro. A los guardias civiles y a caballo, a los antidisturbios y a los efectivos “normales” se sumará además un helicóptero que sobrevolará Tordesillas para mantener controlada la situación en todo momento y transmitir imágenes a la Comandancia de Valladolid.

Ya desde la noche anterior a este polémico encierro se suelen realizar controles en los accesos al pueblo para evitar que haya grupos radicales que puedan acceder con algún objeto peligroso, incluso armas.

Este año, para realizar cacheos se ha enviado a una veintena de mujeres guardias civiles para que se encarguen de registrar a vecinas y manifestantes. Lo que saben los guardias civiles es que tal y como están de caldeados los ánimos, este puede ser uno de los años más conflictivos del Toro de la Vega.

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