Domingo 17/12/2017. Actualizado 01:00h

  • Ir a RSS
·Publicidad·

Cataluña

En un artículo del Institut Nova Història

Un biólogo esgrime una pintura india con una cuatribarrada para sustentar que Cataluña descubrió América

Francesc Jutglar concluye que miembros de la tribu anasazi, en la actual Utah (Estados Unidos), se encontraron con soldados con uniformes similares a los posteriormente utilizados por los Mossos

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El Institut Nova Història es una entidad de investigación histórica que desde hace unos años ha ganado notoriedad por su empeño en tratar de desmontar lo que considera un “complot” por el que Castilla se apropió de grandes figuras y acontecimientos históricos catalanes. Entre otras ideas, sus miembros difunden la tesis de que fueron los catalanes quienes descubrieron América.

Pintura en una cueva de Canyonlands National Park, en el sureste de Utah (Estados Unidos). Pintura en una cueva de Canyonlands National Park, en el sureste de Utah (Estados Unidos).

El origen catalán (y no genovés) de Cristóbal Colón es una de las tesis más polémicas que sostienen desde hace años historiadores vinculados al nacionalismo, que en algunos casos han conseguido eco en la Generalitat de Cataluña.

Algunos incluso han aventurado que en realidad Colón llegó a América, concretamente a Canadá, quince años antes de 1492, cuando la expedición apoyada por los reyes Isabel y Fernando de Castilla y León divisió la isla de Guanahí y descubrió para los europeos de la época el Nuevo Mundo.

En ese contexto de tesis apoyadas en argumentos y datos que sus responsables aseguran que son científicos e históricos y que ponen en tela de juicio parte de la historia de España, el biólogo Francesc Jutglar trata de apuntalar la idea de un “descubrimiento catalán” de América mucho antes del de 1492.

Una pintura en Utah “de gran interés para los catalanes”

Jutglar es un biólogo que lleva ya tiempo participando activamente en el Institut Nova Història, que promueve y difunde estas teorías alternativas. Hace unos años participó, por ejemplo, en un simposio sobre “El descubrimiento catalán de América”, y en otros actos sobre la “falsificación” de la Historia de Cataluña de la que acusan a Castilla y España.

Recientemente Francesc Jutglar ha difundido en la web del Institut Nova Història un artículo con el que trata de completar la comunicación que presentó en noviembre de 2016 al llamado “Simposio sobre la Historia censurada de Cataluña”.

Este biólogo asegura que el pasado verano tuvo ocasión de conocer “una excepcional pintura rupestre que es de gran interés para los catalanes y que está localizada en el Canyonlands National Park, en el sudeste de Utah”, un estado del oeste de Estados Unidos.

Esa región estuvo habitada por una tribu india denominada anasazi. Por una postal, Jutglar se topó con una pintura rupestre de la zona en la que se veía pintado en la pared de una cueva de Utah lo que él acaba identificando como un soldado catalán.

Las cuatro barras de “soldados catalanes”

Lo comenzó deduciendo, explica, al ver que esa pintura representaba a ese hombre adornado con “las cuatro barras”, “una perfecta bandera catalana”. Así identifica él lo que parece ser la parte inferior de un uniforme con una supuesta senyera catalana.

Este biólogo va más allá, y asegura que los colores azul, blanco y rojo de la pintura de los indios anasazi coincide con la vestimenta que tuvieron históricamente durante siglos los soldados catalanes, como los miembros de la Coronela de Barcelona que defendieron la ciudad en la Guerra de Sucesión, o después los Mossos d’Esquadra.

Francesc Jutglar asegura que estos colores se remontan también a soldados catalanes de siglos anteriores.

Y según los estudios con la técnica del carbono-14, que datan la madera utilizada para hacer el carbón con el que se pintó era imagen en esa cueva de Utah, este biólogo aporta un rango de entre el siglo XIV y el XVII para este posible encuentro que dejó tan impactados a los indios anasazi que, según su interpretación, les llevó a dibujar a esos hombres con esos uniformes en una cueva.

Acaba concluyendo, de esa imagen con cuatro barras rojas sobre fondo amarillo o dorado, y el resto de colores de la ropa, que la hipótesis más probable es que la pintura “representa y conmemora el primer encuentro que protagonizaron los anasazi, o sus sucesores, con soldados catalanes”.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·