Sábado 16/12/2017. Actualizado 01:00h

  • Ir a RSS
·Publicidad·

Ceuta y Melilla

Así son los modelos de seguridad que se plantean en Ceuta y Melilla: el sistema de las 3.000 viviendas en Sevilla, el del barrio de Lavapiés en Madrid y la lucha contra la kale borroka

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Unas recientes jornadas sobre seguridad celebradas en Ceuta por la Unión Federal de Policía han servido para poner sobre la mesa diferentes propuestas para controlar los disturbios en las dos ciudades autónomas. Los asistentes, entre los que se encontraba el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, apostaron por una solución integral a la conflictividad en las calles, no sólo policial. Se debatieron varias estrategias de seguridad, tomando los ejemplos de Sevilla, Madrid y las capitales del País Vasco.

El “hecho fronterizo” y el riesgo de “islamización” convierten la seguridad en un asunto primordial en el día a día de Ceuta y Melilla. Con esta premisa se celebraron a comienzos de este mes unas jornadas sobre ‘Presente y futuro de Ceuta y Melilla: Desafíos y soluciones’, organizadas por la Unión Federal de Policía.

Tal y como se puede ver en el vídeo de la UPF sobre este encuentro, al que ha tenido acceso El Confidencial Autonómico, el debate se prolongó durante tres jornadas en los que se buscaron soluciones al aumento de la inseguridad en las dos ciudades.

En el caso de Ceuta, lo más comentado fueron los apedreamientos que sufren los agentes, ambulancias, autobuses y bomberos en la barriada del Príncipe. En Melilla, comentan, también han aumentado los disturbios.

Según los mandos policiales, los modelos que mejor calaron entre los asistentes fueron los vigentes en el barrio sevillano de las 3.000 viviendas, el de Lavapiés en la capital madrileña y el método de lucha contra la kale borroka presente en el País Vasco, que exige responsabilidad patrimonial a los padres de los infractores.

La amenaza de los ‘lobos solitarios’

Un asunto que se puso sobre la mesa en las jornadas fue lo que las fuerzas de seguridad consideran el ‘hecho diferencial’ respecto a otras ciudades españolas: el factor de la “islamización”.

Se tiene constancia de que al menos “nueve personas” han sido “reclutadas” en las barriadas de la zona “para combatir en Siria”. Estos ‘soldados’ pueden convertirse, a juicio de los especialistas, en ‘lobos solitarios’.

“Hay una necesidad de reforzar las plantillas ante hechos como éste”, comentan fuentes de la Unión Federal de Policía. “La clave para luchar contra la inseguridad es una presencia policial permanente”, algo que las actuales condiciones de trabajo en las dos ciudades autónomas hace “complicado”.

Alerta permanente en nivel alto

Tal y como explican los organizadores a ECA, el encuentro reunió a representantes sociales y políticos de las dos ciudades autónomas, así como altos mandos policiales, entre los que destacaron Ignacio Cosidó, director general de la Policía, y el comisario Santos Bernal, jefe de la Unidad Central de la Comisaría General de Información.

“Uno de nuestros objetivos era que Cosidó comprobase in situ la realidad de los policías en Ceuta”, extensiva a Melilla, indican. “Pudo ver la carencia de materiales y estructurales que sufren los agentes”, explican, y escuchó sus reivindicaciones. Describió la situación de las dos zonas fronterizas como “de alerta permanente en nivel alto”.

La conclusión principal de estas jornadas fue que la solución a la situación en Ceuta y Melilla “no sólo debe ser policial”. Los agentes solicitaron el apoyo y la colaboración de los partidos políticos y la Administración, y muy especialmente de la ciudadanía. “Deberíamos ser un ejemplo de interculturalidad”, concluyen.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·