Viernes 20/10/2017. Actualizado 01:00h

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Madrid

No llegó a utilizarlo

La Policía movilizó el camión de agua antidisturbios en la final de la Copa del Rey

Lo estacionó en un túnel de la M-30 junto al Estadio Vicente Calderón. Hubo algunas agresiones de ultras del FC Barcelona contra aficionados del Alavés

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La final de la Copa del Rey disputada por el Deportivo Alavés y el FC Barcelona en Madrid se saldó con algunos incidentes, pocos pese a que hace unos meses radicales del club vitoriano atacaron a ultras culés y se temía una verganza. La Policía Nacional sacó a las calles pero se guardó sin llegar a utilizarla una 'carta' ante posibles disturbios.

Camión con cañón de agua de la Policía Nacional. Camión con cañón de agua de la Policía Nacional.

La tensión entre ultras del Barça y del Alavés se remontaba al mes de febrero. El equipo vasco recibió en Vitoria a los catalanes para un partido de Liga, y en la previa del partido un grupo de radicales del Alavés encapuchados atacaron en un bar a unos hinchas del Alavés. Se habló de pelea entre ultras -Iraultza 1921 del Alavés atacando a Boixos Nois del FC Barcelona-, aunque uno de los heridos era de otra peña.

El caso es que ese incidente calentó a los ultras barcelonistas (incluidos Boixos), que empezaron a amenazar en las redes sociales con vengarse en la próxima ocasión que se enfrentaran Barça y Alavés. Y ya había fecha para ello: 27 de mayo en Madrid, por la final de Copa del Rey.

El camión de agua en la reserva

Fuera por estas amenazas o por el hecho de que se iban a juntar más de 50.000 personas junto al Estadio Vicente Calderón, el caso es que según pudo comprobar El Confidencial Autonómico la Policía Nacional decidió movilizar el camión con cañón de agua que adquirió para las Unidades de Intervención Policial (UIP) y que todavía no ha sido nunca utilizado para disolver concentraciones violentas.

La Policía desplazó hasta Calderón el camión, que suele estar estacionado en la vase de los antidisturbios en Valdelatas, al norte de Madrid. Este gran vehículo blindado de color azul oscuro no lo situaron en un lugar visible, en los alrededores del estadio, sino en un punto más discreto en el que podía pasar desapercibido si no se requería utilizarlo como así fue.

Según comprobó ECA, el camión con cañón de agua estaba ya horas antes del partido “aparcado” en uno de los túneles de la M-30, la vía de circunvalación que recorre el interior de la ciudad de Madrid y que pasa literalmente bajo los pilares del Vicente Calderón.

Con motivo del despliegue de seguridad, la Policía cortó varios carriles subterráneos que conducían al Calderón, ya en superficie. En esa salida, cortada con una serie de conos, estaba situado el camión de cañón de agua, con algunos otros vehículos policiales y agentes del cuerpo nacional.

Ultras del Barça “buscando trifulca”

No hubo disturbios graves junto al estadio, pero en las horas previas al partido sí se produjeron algunos incidentes entre hinchas de los dos finalistas de la Copa del Rey. Cinco ultras del FC Barcelona, identificados como miembros de la peña radical Boixos Nois, fueron detenidos acusados de haber “asaltado” una tienda en la Ronda de Toledo. A otros 13 se les tomaron los datos.

Además, en el distrito de Latina se produjeron algunos episodios de violencia cuando, según presentes, ultras violentos del Barça se abalanzaron contra aficionados del Alavés a agredirlos. Otros seguidores culés salieron en defensa de los vitorianos y contra los ultras barcelonistas.

Un testimonio recabado por El Confidencial Autonómico indica que un grupo de ultras del FC Barcelona andaba por Madrid “provocando y buscando trifulca”. A algún alavesista lo amenazaron y le robaron la bufanda, también en el barrio de Latina: un grupo de 25-30 culés, “rapados y tatuados, algunos con barba”, si bien no iban identificados con símbolos de Boixos Nois.

Eso sí, esta peña ultra -en la que hay seguidores de clara tendencia antiindependentista, en ocasiones neonazis, junto con otros ultraderechistas pero más nacionalistas catalanes- estuvo presente tanto en las calles de Madrid como en el fondo sur del Estadio Vicente Calderón que ocuparon los aficionados culés. Por cierto, algunos de los hinchas del Barça en esa zona hicieron como los atléticos y al acabar el partido arrancaron los asientos del estadio que en unos meses será derruido.

En redes sociales algunos boixos retaron a los ultras del Alavés, Iraultza 1921, para salir de la fan zone de su equipo para quedar a pegarse, pero no llegó a haber enfrentamientos conocidos.

Por su parte, hinchas radicales del Deportivo Alavés denunciaron que la Policía paró y registró el autobús de Iraultza y cacheó a los ocupantes para detectar objetos peligrosos, como armas. También hubo momentos de tensión en las entradas al estadio, cuando los agentes incautaron tanto bufandas de los ultras de Iraultza como banderas independentistas catalanas, esteladas, pese a que el año pasado ya un juez dictaminó que era ilegal prohibir meterlas en un campo de fútbol con la excusa de que podían provocar violencia.

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