Viernes 24/11/2017. Actualizado 01:00h

  • Ir a RSS
·Publicidad·

Pais Vasco

Mientras mantiene el liderazgo de Sortu

Otegi visitó a uno de los número uno de ETA más sanguinarios en una cárcel en París

Se entrevistó en la prisión de Sud Francilien con Mikel Antza, líder de la banda terrorista entre 1993 y 2004 que ordenó el asesinato de Miguel Ángel Blanco, y con Soledad Iparaguirre

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Arnaldo Otegi visitó hace días, en una cárcel de Paris, a Mikel Antza, jefe político de ETA entre 1993 y 2004. También se vio con Soledad Iparaguirre, ‘Anboto’, responsable del aparato de extorsión de la banda terrorista y pareja sentimental de Antza. El viaje del coordinador general de EH Bildu coincide con sus intentos por hacer de mediador en el proceso soberanista de Cataluña.

Arnaldo Otegi se fotografía ante la prisión francesa de Sud Francilien, donde están presos Mikel Antza y Anboto. Arnaldo Otegi se fotografía ante la prisión francesa de Sud Francilien, donde están presos Mikel Antza y Anboto.

Otegi no ha roto relaciones con la dirección de ETA. Nunca lo ha escondido. Sus viajes a distintas prisiones para ver a antiguos miembros de la banda se producen regularmente. Pero el último ha sido especialmente relevante, dado el actual momento político y por la identidad del afectado: Mikel Albisu alias ‘Antza’, considerado uno de los jefes más sanguinarios de ETA.

Responsable de 112 asesinatos

Mikel Antza fue el responsable del aparato político de ETA entre 1993 y 2004, años en los que la banda asesinó a 112 personas. Bajo su mandato, entre otros hitos sangrientos, se secuestró y ejecutó a Miguel Ángel Blanco, se colocó el coche bomba contra José María Aznar, y también se negoció la tregua trampa de 1999 con el primer gobierno ‘popular’.

La relación entre Antza y Otegi, jefes políticos de ETA y de la izquierda abertzale respectivamente, ha sido siempre fluida. El etarra cumple actualmente condena en la prisión francesa de Sud Francilien, en Réau, una localidad a unos 25 kilómetros al sur de París. Hasta allí viajó el pasado sábado 29 de octubre Arnaldo Otegi para encontrarse con Antza.

Se postula como mediador en Cataluña

El encuentro entre el líder abertzale y Antza, actualmente jefe del colectivo de presos de ETA en Francia, se produjo apenas dos días después de que Otegi fuese de los primeros en dar la bienvenida a la nueva “República catalana”.

De hecho, el papel mediático de Otegi en la crisis catalana ha sido reseñable. Estuvo presente en Cataluña durante la Diada previa al 1-O, cuando fue recibido con selfies y aplausos por una parte de los manifestantes congregados en Barcelona. Y en los últimos días ha criticado duramente al gobierno español y se ha ofrecido como interlocutor con el “gobierno en el exilio de la república catalana”.

Visita a la jefa del aparato de extorsión

En las instalaciones de Sud Francilien se encuentra también la pareja sentimental de Antza, María Soledad Iparaguirre alias ‘Anboto’, que fue detenida en 2004 en la misma operación que Albisu. Fue acusada y condenada por dirigir el aparato de extorsión de ETA, es decir, los canales para cobrar el denominado impuesto revolucionario.

Otegi aprovechó la visita del día 29 para verse también con Anboto.

Se da la circunstancia que, una semana antes de reunirse con quien impulsó la vía de la extorsión a empresarios, Otegi criticó duramente a Confebask por haberle dejado fuera de un acto en homenaje a empresarios vascos asesinados, secuestrados, extorsionados y amenazados por ETA.

Pide “un mínimo de respeto” a los empresarios vascos

Tras conocer que quedaba excluido del homenaje, Otegi exigió a la patronal vasca “un mínimo de respeto” hacia Bildu.

“Cada uno es muy libre de invitar a sus actos al que quiera, pero las más elementales reglas de cortesía y de respeto exigen que determinadas cosas no se hagan así”, aseguró Otegi, quien entre sus condenas se encuentra la de participar en el secuestro de Luis Abaitua, directivo de Michelin.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·