Miércoles 21/02/2018. Actualizado 01:00h

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Pais Vasco

La izquierda abertzale continúa su progresivo descenso

Urkullu resiste la irrupción de Podemos y podrá seguir gobernando con el PSE

1) El PNV sube tres puntos y dos escaños. 2) EH Bildu se mantiene como segunda fuerza pero baja tres diputados. 3) El partido de Pablo Iglesias pierde la mitad de los votos de las generales del 26-J

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La aparición de Podemos como quinto partido del Parlamento de Vitoria no va a impedir que el Partido Nacionalista Vasco continue gobernando la comunidad. Íñigo Urkullu tendrá que pactar para volver a ser investido lehendakari y podrá elegir compañero de legislatura entre cualquiera de las otras formaciones, incluido su ‘socio’ en las diputaciones y en las capitales de provincia, el Partido Socialista de Euskadi.

Íñigo Urkullu celebra su victoria con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar. Íñigo Urkullu celebra su victoria con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar.

Fiel a su imagen de “buen gestor” de la economía y distanciándose de la deriva independentista que siguió Convergència en Cataluña, el Partido Nacionalista Vasco consiguió revalidar su victoria en las elecciones del 25 de septiembre y además mejorar su posición en el Parlamento de Vitoria.

Respecto a los comicios de hace cuatro años, la formación que presentaba a Íñigo Urkullu como candidato a seguir siendo lehendakari no sólo no ha notado el desgaste por la acción de gobierno, sino que ha ganado 13.000 votos hasta los 397.664 y tres puntos porcentuales, hasta el 37,65%. De 27 escaños pasa a 29, a nueve de la mayoría absoluta.

El PNV ha basado su victoria reforzada en la subida experimentada en su feudo tradicional, Vizcaya. En este territorio histórico los jeltzales consiguieron crecer cuatro puntos porcentuales hasta el 42%, sacando 15 puntos al siguiente, EH Bildu.

Fuentes de otros partidos consultadas por El Confidencial Autonómico destacan este dato como clave en el triunfo de Urkullu este 25-S: “Nadie se esperaba que subieran tanto. Han arrasado”.

Los dos escaños que gana el PNV respecto a 2012 proceden uno de Vizcaya (12) y otro de Álava (8), mientras que el 2,38% de subida en Guipúzcoa no le ha alcanzado para hacerse con el décimo diputado.

Repetir pacto con el PSE... e incluso sumar con el PP

Mientras que Andoni Ortuzar, presidente del partido, apostó por “seguir avanzando en la construcción social y la construcción nacional de Euskadi”, Íñigo Urkullu asumió ya el encargo de formar gobierno y aseguró que la legislatura avanzará “con el apoyo de todos”.

No dejó pistas, por tanto, sobre qué socio buscará para ser investido lehendakari. Tal y como cuenta El Confidencial Digital, desde el PNV apuestan por mantener el acuerdo de gobernabilidad que tenían con el PSE en la última legislatura, dado que también gestionan junto con los socialistas las diputaciones forales de Vizcaya, Álava y Guipúzcoa, y los ayuntamientos de Bilbao, Vitoria y San Sebastián.

Sin embargo, la aritmética parlamentaria permitiría otra opción, descartadas las de EH Bildu y Podemos: en vez de sumar con los nueve diputados socialistas hasta alcanzar los 38 de la mayoría absoluta, hacerlo con los nueve representantes del Partido Popular. Esta opción es la que deseaban muchos en el PP para ofrecerse como muleta de los nacionalistas en Vitoria a cambio de que los diputados del PNV hagan lo mismo en el Congreso y faciliten la investidura de Mariano Rajoy.

Tanto en público como en privado los dirigentes del Partido Nacionalista Vasco niegan que vaya a producirse ese “cambio de cromos”. Además, fuentes del PNV consultadas por ECA explicaban, antes del 25-S, que en el partido se mostraban convencidos de que PSE y PP podrían apoyar la investidura de Íñigo Urkullu sin exigir apenas contraprestaciones, debido a la situación de debilidad en la que se encuentran.

Podemos: tercera fuerza pero baja respecto al 26-J

Tal y como comentaban en el final de campaña dirigentes del PNV en vista de las encuestas, los resultados de Urkullu cobran más valor al tener en cuenta que la irrupción de Podemos no le ha afectado: pese a que entra un quinto partido en el Parlamento Vasco, el PNV sube en escaños y en votos.

La formación morada, con Pili Zabala como candidata, ha entrado con fuerza en la cámara autonómica al ser ya tercera fuerza con 11 escaños, más de 150.000 votos y un 14,83%. Sin embargo, no ha conseguido superar a EH Bildu por la hegemonía de la izquierda y el liderazgo de la oposición al PNV. Su mejor resultado lo consiguió en Álava, con un 16% pese a quedar cuarto por detrás del PP, mientras que en Vizcaya y Guipúzcoa fueron terceros pero con menor porcentaje.

Además, llama la atención que sólo la mitad de los vascos que votaron a Podemos en las elecciones generales “repetidas” del 26 de junio les haya vuelto a apoyar en las autonómicas del 25 de septiembre. Los 333.730 votos (29%) y la primera posición hace tres meses dio alas al partido de Pablo Iglesias a esperar, al menos, ganar a la izquierda abertzale.

EH Bildu: menos que en 2012 y que en las municipales

Precisamente EH Bildu vendió ante sus simpatizantes el “triunfo” que supone mantenerse como segunda lista más votada pese a la llegada de otro partido de izquierda rupturista que compite por parte de su electorado menos radical.

Pese a no haber podido ser candidato a la Lehendakaritza, fue Arnaldo Otegi quien compareció para valorar los datos de la izquierda abertzale. “En Madrid creían que íbamos a desaparecer y aquí estamos, somos la alternativa”, proclamó el ex portavoz de Batasuna, cuya salida de la cárcel el pasado mes de marzo animó a las bases del independentismo radical hasta pensar que el condenado por integración en ETA en grado de dirigente podría incluso llegar a ser lehendakari.

Los abertzales consiguen sacar mejor resultado que en las elecciones generales, pero aún así pierden cuatro escaños, casi un 4% y 50.000 votos respecto a las autonómicas de 2012. Sus 224.254 votos y 21,23% también son inferiores a los resultados de las elecciones municipales y forales de mayo de 2015, en las que ya habían sufrido una sensible pérdida respecto a 2011, por lo que EH Bildu consolida una caída progresiva en las elecciones más cercanas a los ciudadanos vascos.

El PSE se desploma y el PP resiste

Uno de los peor parados del 25-S es el Partido Socialista de Euskadi de Idoia Mendía. Ha descendido en 86.000 votos hasta 126.139, más de siete puntos porcentuales, y sobre todo desciende a cuarto partido del Parlamento Vasco con sólo nueve escaños de los 16 que tenía. Podemos le supera en los tres territorios y en Álava ya es el quinto partido.

El único consuelo para los socialistas es que sus diputados suman mayoría absoluta con los del PNV, por lo que aún podrán ser clave en la formación del Gobierno Vasco, incluso con la posibilidad de entrar en el ejecutivo de Urkullu con carteras, según fuentes del partido fundado por Sabino Arana.

En cuanto al PP, al menos ha conseguido detener en parte la progresiva pérdida de votos que viene sufriendo en las sucesivas elecciones autonómicas. Lo ha hecho mejor que el PSE, con el que empata a nueve escaños, uno menos que hasta ahora al bajar de tres a dos en Vizcaya. En términos globales pierde 23.000 votos hasta los 107.000 y el 10% de votos, y donde mejor resiste es en Álava, donde gracias al tirón del ex alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, consigue ser tercera fuerza por delante de Podemos.

Como en Galicia, Ciudadanos se quedó a centenares de votos de consiguir entrar en el Parlamento Vasco a la primera, con un diputado por Álava gracias a superar el 3%. Consiguió en total el 2% de los votos, 21.362 papeletas.

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