Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:00h

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Estado Autonómico

La comunidad ecuatoriana en España es más reacia ahora a denunciar agresiones racistas: consideran que a los agresores se les imponen multas y penas bajas

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Lo dicen desde Adeyade, la Asociación de Ecuatorianos y Amigos de Extranjeros: La mayoría de los ecuatorianos, ante una agresión racista, prefieren callarse y no exponerse a venganzas. Así lo han constatado desde el caso de la agresión a una menor en el tren de cercanías de Barcelona en octubre de 2007. Cuando las televisiones emitieron por primera vez el video de la cámara de seguirdad del tren, en el que se veía a Sergi Xavier Martín, un joven barcelonés, pegándole una patada en la cara a una menor ecuatoriana, la opinión pública abrió un debate sobre el racismo imperante en parte de la sociedad española. Aquel revuelo sirvió para destapar una tendencia, cada vez más al alza, de agresiones a colectivos de latinos residentes en España. Tras el juicio, en el que Sergi Xavier Martín fue condenado a 8 meses de prisión y a pagar una multa de 360 euros por un delito de faltas, "se notó que la gente no denunciaba agresiones" indican desde Adeyade. "En otros casos, tan sólo se pone una multa de 200 euros por una falta cívica" concluyen. Al menos así lo indican datos que maneja la asociación y que sus conciudadanos e individuos de otros países suramericanos les hacen llegar en forma de denuncia. Según confirma a El Confidencial Autonómico un trabajador social de integración de inmigrantes, "en ocasiones agresor y víctima conviven puerta con puerta, y según ven ellos, denunciar sólo agravaría el conflicto. Nosotros tratamos de convencerles de que ninguna agresión racista debe quedar sin castigo" asegura. Según constatan desde Adeyade, la embajada de Ecuador y el consulado "no entran en temas de integración social de sus ciudadanos", salvo en contadas ocasiones en las que el Defensor del Pueblo de Ecuador se persona como acusación particular en casos de maltrato racista. Desde el Movimiento contra la Intolerancia también constatan que muchas de las agresiones a inmigrantes latinos, sobre todo ecuatorianos, se quedan sin denuncia "por temor a represalias".