Viernes 24/11/2017. Actualizado 01:00h

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Cataluña

Una de las medidas del Gobierno al aplicar el 155

Las ‘embajadas’ de la Generalitat en Madrid y Bruselas sustituyen a los delegados cesados y continúan su actividad

Están siendo dirigidas de manera provisional por secretarios técnicos. Mascarell ha aceptado la destitución y ha marchado a Barcelona

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El número 44 de la calle Alcalá de Madrid y la Rue de la Loi, 227 de Bruselas siguen siendo el centro de operaciones de la Generalitat en las capitales de España y Bélgica. El Gobierno decretó, dentro de las medidas extraordinarias aplicadas en el marco del 155, el cierre de las delegaciones catalanas, excepto estas dos.


Puigdemont y Mascarell en el centro cultural Blanquerna. Puigdemont y Mascarell en el centro cultural Blanquerna.

En cambio, sí ordenó el cese de los delegados, Ferrán Mascarell (Madrid) y Amadeu Altafaj (Bruselas). Ambos han acatado la destitución: Altafaj publicó una misiva en la lamentaba la decisión del Gobierno y aseguró que siempre ha trabajado con lealtad. Además, pidió diálogo a la Unión Europea, asegurando que muchos catalanes “se sienten decepcionados” con las instituciones comunitarias.

Sin embargo, la delegación de la Generalitat no ha especificado que Altafaj haya abandonado Bruselas. Se especula que haya sido uno de los protagonistas del viaje de Puigdemont a la capital belga para estudiar la petición de asilo. Además, ha aprovechado esta estancia para ignorar la citación en la Audiencia Nacional por presuntos delitos de rebelión, sedición y malversación.

En el caso de Mascarell, el viernes 27, día de la proclamación de la república, aseguró que la delegación en Madrid se transformaría en embajada extranjera. Sin embargo, cuando el sábado el BOE publicó su cese, aceptó la decisión del Gobierno. Según ha podido saber El Confidencial Autonómico, el pasado lunes se despidió del personal de Alcalá 44, les conminó a seguir trabajando “como hasta ahora” y marchó a Barcelona, donde continúa.

Mascarell fue el representante designado por Puigdemont para el debate en el Senado de las medidas extraordinarias del Gobierno y que debía aprobar la Cámara Alta, en el marco del 155. El reglamento especificaba la celebración de un debate entre el Ejecutivo y la comunidad autónoma, pero la comisión ad hoc determinó que el único que podía acudir a defenderse era el propio Puigdemont. Por tanto, Mascarell no tomó la palabra el pasado 27 de octubre.

Cierre de las ‘embajadas’ catalanas

El sábado 28, un día después de la aprobación del plan del Gobierno en el Senado y del consejo de ministros extraordinario, el BOE          publicó el cese de los miembros del Govern y de decenas de cargos de la Generalitat.

Entre otros, decretó el cierre de las delegaciones de la Generalitat en España y en el extranjero y el cese de los altos cargos y funcionarios. Sin embargo, dejó fuera de esta orden las delegaciones de Madrid y de Bruselas, para las que sólo dictó el cese de los delegados, Mascarell y Altafaj.

Una semana después de la orden, ambas delegaciones continúan con su actividad habitual. Un secretario técnico ejerce las funciones de los ex delegados de manera provisional, a la espera de nuevos nombramientos para los cargos. Por lo demás, el personal desarrolla su trabajo ordinario.

Fuentes de ambas sedes consultadas por ECA afirman que no han recibido escritos o comunicaciones de ningún tipo por parte del Gobierno, y se definen dependientes de la consejería de Presidencia de la Generalitat, ahora intervenida por Moncloa.

A puerta cerrada en otras delegaciones

Según ha podido saber El Confidencial Digital, la ‘embajada’ de la Generalitat en Dinamarca continúa su trabajo; eso sí, a puerta cerrada. La sede de Copenhague está dirigida por Francesca Guardiola, hermana del entrenador del Manchester City, Pep Guardiola.

Ubicada en el cotizado barrio de Nyhavn, cerca del Palacio real danés, la sede catalana registró una intensa actividad el domingo y el lunes siguiente a su cierre. Eso sí, no se atendió al público, a pesar de que las luces estaban encendidas y se podía ver al personal en las oficinas.

El lunes, varios empleados transportaron documentos en un vehículo oficial situado a la entrada de la ‘embajada’.


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