Martes 17/07/2018. Actualizado 01:00h

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Castilla la Mancha

Asegura que ha sufrido varios incendios en sus oficinas y naves

La empresa que gestionó la planta de residuos quemada en Chiloeches había denunciado irregularidades de los dueños

El grupo Layna presentó escritos ante las consejerías de Medio Ambiente de Madrid y Castilla-La Mancha, el Seprona, la Guardia Civil y, más recientemente, en un juzgado

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Los incendios que se han sucedido este verano en plantas de reciclaje han desatado las especulaciones sobre el origen de estos fuegos, que no se descarta que hayan sido intencionados. En el caso de la planta de Chiloeches, la empresa que gestionó hasta marzo estas instalaciones había presentado varias denuncias por irregularidades detectadas.

Incendio en una planta de gestión de residuos quemada en Chiloeches (Guadalajara). Incendio en una planta de gestión de residuos quemada en Chiloeches (Guadalajara).

La noche del 26 al 27 de agosto se desató un incendio en una nave dedicada a la gestión de residuos como disolventes, pinturas y aceites en el polígono industrial Albolleque, en Chiloeches (Guadalajara, muy cerca de la Comunidad de Madrid). El incendio provocó una gran columna de humo y un vertido de productos tóxicos al río Henares.

Las autoridades municipales y el Seprona estaban investigando esa nave antes de que ardiera por causas que aún se desconocen.

Lo que salió a la luz es que la planta pertenece a la empresa KUK Medioambiental SL, pero hasta el pasado mes de marzo había estado arrendada a otra sociedad, Grupo Layna.

Las sanciones administrativas a la planta

Según ha podido saber El Confidencial Autonómico, hasta ahora esta segunda empresa había permanecido en silencio ante las distintas informaciones que se han ido publicando. Sin embargo, desde Grupo Layna han decidido responder a algunas “acusaciones falsas”, y más después de que ayer mismo ardiera una planta de su propiedad también situada en Chiloeches.

Y es que desde Layna, que arrendó la planta propiedad de KUK desde marzo de 2015 hasta marzo de 2016, destacan que ellos nunca han sido ni es dueña de las instalaciones que ardieron a finales de este mes de agosto. También aseguran que, ahora que se ha conocido que la Junta de Castilla-La Mancha y otras administraciones habían expedientado y sanciona a KUK por esa planta, “en todo momento KUK ocultó a LAYNA la existencia de expedientes sancionadores y apercibimiento de suspensión de la autorización de dichas instalaciones”.

Fuentes de Layna consultadas también aseguran que ellos resolvieron el contrato de arrendamiento con KUK sobre una parte de esa planta de Chiloeches en marzo de 2016 y abonaron 300.000 euros a KUK para que gestionase los residuos de sus clientes que quedaban en la nave.

Pero no se quedaron ahí: además, revelan que a partir de ahí empezaron a denunciar las irregularidades que habían detectado durante el tiempo que estuvieron trabajando en la planta de KUK.

Denuncias ante la Junta, la Guardia Civil y el Seprona

En primer lugar, Grupo Layna informó por escrito a las Consejerías de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid y de Castilla-La Mancha “de las irregularidades detectadas en Chiloeches”.

El pasado mes de julio Layna envió varios burofaxes a KUK para que acreditara la correcta gestión de los residuos que habían quedado pendientes de la época en que Grupo Layna efectuaba labores de transporte a esta planta de Chiloeches. “Requerimientos a los que KUK no contestó”, aseguran desde Layna, pese a haber pagado los 300.000 euros citados anteriormente.

El 21 de julio Layna denunció esto ante la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara y puso en su conocimiento los hechos anteriores. Ello derivó en que se incoaran diligencias previas en el Juzgado de Instrucción nº1 de Guadalajara.

Su siguiente paso fue presentar la documentación relativa a “las irregularidades desarrolladas por KUK en Chiloeches” ante la Jefatura del Seprona -Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil- en Madrid. Lo hicieron el 10 de agosto; el día 26 comenzó el incendio en la planta de residuos objeto del contencioso.

Desde Layna aseguran que en todo este proceso también han sufrido incendios en sus instalaciones. El 3 de julio ardieron sus oficinas en Alcalá de Henares: el fuego destruyó dos de sus naves y el edificio de oficinas.

Y este 14 de septiembre esa otra nave que tenía arrendada Layna en Chiloeches sufrió un nuevo incendio, “al parecer provocado, dado que la puerta estaba forzada y que está siendo investigado por la Policía de Guadalajara”.

El mismo día 14 de septiembre esta empresa presentó en el Juzgado de Instrucción nº1 de Gualajara una ampliación de denuncia contra KUK, sus responsables y cuatro trabajadores a los que acusa que haber estado trabajando “infiltrados” en Layna para luego quedarse en KUK cuando la primera compañía abandonó la planta de Chiloeches. Les acusa de un delito de estafa, falsedad documental y daños informáticos graves.

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