Miércoles 22/11/2017. Actualizado 01:00h

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Navarra

Prevaricación, coacción, vejaciones. Un sindicato de la Policía Municipal de Pamplona presenta una denuncia contra su jefe y varios mandos que salpica al alcalde de la ciudad, Enrique Maya

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Delitos contra la integridad moral y contra los derechos de los trabajadores. Ésas son las dos principales acusaciones que el sindicato SPPME ha recogido en una denuncia contra el jefe de la Policía Municipal de Pamplona y otros diez altos cargos y el alcalde de la localidad, Enrique Maya. Los agentes hablan de un "ambiente de trabajo irrespirable" y de la "apertura indiscriminada de expedientes sancionadores".

Según la denuncia a la que ha tenido acceso El Confidencial Autonómico, presentada en julio por la sección en Pamplona del Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (SPPME), el ambiente de trabajo que se respira entre los agentes y sus superiores es muy tenso. De hecho, es uno de los cuerpos españoles con mayor índice de absentismo laboral por depresiones y estrés.

La gran mayoría de las quejas se enfocan en Simón Santamaría, jefe de la Policía Municipal, aparte de varios altos cargos y una letrada. También señalan directamente al primer edil de Pamplona, Enrique Maya, como “consentidor” de la situación. A lo largo de más de 40 páginas, el sindicato describe abusos laborales e incluso vejaciones.

Antes de acudir a la vía penal, los denunciantes han intentado agotar otras opciones. Sin embargo, ante lo que han definido como “pasividad” por parte de las autoridades, incluido el Ayuntamiento, han optado por llevar a un juzgado varias pruebas, desde grabaciones a imágenes, con las que apuntalar su versión.

Según explican a este confidencial, también ha habido claros casos de “arbitrariedad” en las sanciones y apertura de expedientes disciplinarios a determinados agentes: hablan de una auténtica “persecución”, especialmente a los miembros del mencionado sindicato y a “cualquier voz discordante” con el alto mando.

Una de las tácticas que han utilizado los agentes para mostrar su desacuerdo con la gestión de su superior ha sido incorporar a su uniforme unas gafas de sol blancas. “El hostigamiento laboral va tan lejos que a veces no nos atrevemos a poner multas de aparcamiento, por lo que pueda pasar, por represalias”, relata uno de los denunciantes.

La denuncia también recoge acusaciones de falsedad testimonial y documental, todo ello en pos del encubrimiento de otros delitos. Otra de las medidas de la dirección del Cuerpo Policial contra la que protestan es la prohibición de asambleas, manifestaciones y reuniones, incluso las que ya contaban con la autorización de la Delegación del Gobierno.

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