Sábado 21/07/2018. Actualizado 01:00h

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Castilla y León

Discusión sobre si las dimisiones en bloque tumban al secretario general

Ferraz aplicó la “regla de la mitad más uno” para imponer una gestora en Castilla y León

Óscar López, entonces número tres del PSOE, también liquidó a la ejecutiva provincial de Ávila al entender que la renuncia de 20 de sus 39 miembros obligaba a esa decisión

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La maniobra de 17 miembros del Comité Ejecutivo Federal del PSOE de dimitir para tumbar a Pedro Sánchez han conseguido convocar un congreso, pero no que se disuelva la ejecutiva y se nombre una comisión gestora que sustituya al secretario general. Sin embargo, la renuncia de la mitad más uno de la ejecutiva regional de Castilla y León sí originó la imposición de una gestora.

Óscar López y el defenestrado líder del PSOE de Castilla y León, Julio Villarrubia. Óscar López y el defenestrado líder del PSOE de Castilla y León, Julio Villarrubia.

El golpe de mano ejecutado por dirigentes como los andaluces Micaela Navarro (presidenta del partido) y Antonio Pradas, el presidente castellanomanchego Emiliano García-Page, el ex lider madrileño Tomás Gómez, la ex ministra Carme Chacón y el canario José Miguel Pérez pretendía acabar este mismo miércoles con Pedro Sánchez.

De hecho, el propio Pradas hizo declaraciones ante los medios delante de la sede de la calle Ferraz -de la que había sido “invitado” a marcharse- y aseguró que después de la dimisión de más de la mitad de los miembros de la ejecutiva, ya no se puede considerar que Pedro Sánchez siga siendo secretario general ya que la ejecutiva ha quedado disuelta: los fieles a Sánchez consideran que los estatutos sólo les obligan a convocar un congreso federal, pero que el secretario general sigue manteniendo sus funciones.

Los casos de Castilla y León y de Ávila

De esta maniobra de forzar la renuncia de más de la mitad de ejecutiva para tumbar a un secretario general ya hay experiencia en el PSOE. Se ha dado recientemente en Castilla y León: tanto en su dirección regional como en la provincial de Ávila.

En mayo de 2014, la federación socialista de Castilla y León se encontraba dividida entre los partidarios del secretario general, Julio Villarrubia, y los de su opositor Óscar López. Los fieles a López formaban más de la mitad de la Comisión Ejecutiva Autonómica: presentaron su dimisión y por ello se nombró una gestora, presidida por Jesús Quijano, que convocó un congreso autonómico con primarias de las que salió elegido Luis Tudanca.

Pero, además, entre los detractores de Pedro Sánchez circuló este miércoles otro caso en el que además hubo también discusión sobre el número de miembros que era necesario que dimitieran para forzar ese congreso extraordinario.

En este caso, fue la ejecutiva provincial de Ávila la que se quedó en cuadro cuando dimitieron 20 de sus 39 miembros. El líder del PSOE abulense, Tomás Blanco, argumentó que la ejecutiva tenía 41 miembros.

Lo que hizo la ejecutiva federal y Óscar López

El caso acabó resolviéndolo la Comisión Ejecutiva Federal, entonces liderada por Alfredo Pérez Rubalcaba, que dio la razón a los dimisionarios e impuso una gestora al entender que habían dimitido más de la mitad de los miembros de la ejecutiva provincial de Ávila.

El encargado de instruir el caso fue precisamente Óscar López como secretario de Organización. Desestimó las alegaciones del secretario general de Ávila, que reclamaba que el Comité Provincial simplemente tenía que cubrir las vacantes de la ejecutiva provocadas por los dimisionarios.

Además, la resolución que luego aprobó la ejecutiva federal concluyó que debía “designar comisión gestora para la Agrupación Provincial de Ávila” al constatar producida la vacante de más del 50% de la Comisión Ejecutiva Provincial.

La resolución también encargó a esa gestora realizar todos los trámites para convocar un congreso provincial extraordinario, tal y como marcan los estatutos y reglamentos internos del PSOE: esos mismos a los que recurrieron los críticos con Pedro Sánchez para forzar la creación de una gestora, mientras que el aparato interno también se aferra a ellos para limitarse a convocar una reunión de al ejecutiva para organizar un congreso federal.

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